El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, cuestionó hoy la autoridad del Gobierno de Estados Unidos para decidir qué acciones son legales bajo el Derecho Internacional y las normas del libre comercio, en un pronunciamiento que amplía la denuncia cubana contra las medidas coercitivas unilaterales de Washington.
En un mensaje publicado en la red social X, el canciller afirmó que las disposiciones estadounidenses no solo están dirigidas contra Cuba, sino también contra el resto de la comunidad internacional, y advirtió que quienes las consideran legales se convierten en “cómplices del castigo colectivo” al que, según afirmó, Estados Unidos somete al pueblo cubano.
“El gobierno estadounidense no tiene autoridad alguna para decidir quién puede y quién no comerciar combustibles o cualquier otro producto con Cuba, invertir en nuestro país, ayudar a nuestro pueblo”, escribió Rodríguez Parrilla en la plataforma digital.
El titular de Relaciones Exteriores señaló que Washington tampoco tiene derecho a imponer un bloqueo naval ni un cerco energético contra la nación caribeña, acciones que calificó como contrarias a los principios del Derecho Internacional y a las normas que rigen el comercio entre las naciones.
Acciones cuestionadas
El mensaje del canciller incluyó entre las acciones cuestionadas la detención y revisión de embarcaciones en alta mar, así como el bombardeo y la ejecución extrajudicial de personas que “naveguen sospechosamente” en aguas internacionales, prácticas que atribuyó al Gobierno estadounidense.
Rodríguez Parrilla también rechazó la usurpación de recursos y territorios soberanos de otros pueblos, dentro del conjunto de acciones que denunció como parte de una política de injerencia y agresión contra naciones soberanas.
“A Cuba le asiste la verdad, la razón y el Derecho Internacional”, afirmó el canciller cubano, quien en contraste sostuvo que al Gobierno de Estados Unidos “no le ampara ni la más grande de sus mentiras y pretextos mendaces”.
Denuncia reiterada
El pronunciamiento del jefe de la diplomacia cubana se suma a las reiteradas denuncias de La Habana contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas, política que ha sido rechazada de manera casi unánime por la Asamblea General de las Naciones Unidas en sucesivas votaciones.
Cuba ha denunciado de manera sistemática que estas medidas constituyen una violación flagrante del Derecho Internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios de la libre navegación y el comercio, y ha exigido su levantamiento incondicional.
El Gobierno cubano ha reiterado en múltiples foros internacionales que el bloqueo representa el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de la Isla, y ha calificado sus efectos como un acto de genocidio en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948.
Con este pronunciamiento, la Cancillería cubana reafirma su posición de rechazo a toda medida coercitiva unilateral y su defensa del derecho de los pueblos a la libre determinación y al desarrollo sin injerencias externas.













