La planta extractora de aceite de coco de Baracoa, la única de su tipo en el país, pasó a formar parte de la gestión de BioCubaCafé S.A., empresa mixta fundada en 2023 en Santiago de Cuba con capital de Agroforestal S.A. y socios italianos, en un movimiento que apunta a producir en suelo cubano un aceite apto para el consumo humano y a romper la dependencia de las importaciones.
La propia entidad dio a conocer la noticia en su perfil de Facebook, donde adelantó que el proyecto va más allá de la extracción del aceite: la torta de coco, la fibra y la madera tendrán también un destino productivo, esta última convertida en carbón activado, con lo que se busca exprimir al máximo el valor de la cadena.
Voceros de BioCubaCafé explicaron que el estímulo al productor será una pieza clave del engranaje. Para ello se prevén pagos en divisa, módulos de alimentos y moneda nacional, una combinación diseñada para que sembrar y acopiar coco resulte rentable y sostenible en el tiempo.
Baracoa sigue siendo el territorio de mayor producción cocotera del país, aunque el huracán Matthew arrasó en 2016 con el 97 por ciento de sus seis mil 400 hectáreas. A pesar de ese golpe, la planta extractora conserva un colectivo de trabajadores apegado a una tradición que forma parte de la identidad de la región.
La empresa confirmó igualmente que sostiene conversaciones con proveedores extranjeros para cerrar la línea de envase y logística, paso indispensable para que el negocio del coco circule sin tropiezos y redunde en beneficio de quienes lo producen y lo trabajan.












