Las mercancías mexicanas que cumplan con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedarían exentas del arancel adicional del 10% que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha propuesto aplicar a aquellos países que, a su juicio, realizan importaciones de bienes producidos bajo condiciones de “trabajo forzoso”.
Así lo confirmó este miércoles la Secretaría de Economía (SE) de México, tras sostener consultas directas con la USTR en las primeras horas del día.
De acuerdo con el comunicado oficial de la dependencia, aproximadamente el 85% del volumen total de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos cumple con las reglas de origen establecidas en el T-MEC, lo que significa que la mayoría del flujo comercial quedaría al margen de la medida arancelaria propuesta por Washington.
La Secretaría de Economía precisó, además, que tampoco resultarían afectados los bienes comprendidos en las llamadas órdenes 232, que incluyen sectores estratégicos como el automotriz, el acero y el aluminio. Estos productos mantendrían su estatus comercial actual sin la aplicación del gravamen adicional.
No obstante, el 15% restante de las exportaciones mexicanas sí podría quedar expuesto al arancel del 10%. Para atender ese segmento, la Secretaría de Economía adelantó que sostendrá conversaciones formales con la USTR durante los próximos 45 días, plazo que contempla el proceso de consultas abierto por la propuesta estadounidense. En ese período, México presentará información detallada sobre sus acciones y compromisos en materia de combate al trabajo forzoso. Las negociaciones estarán encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
La propuesta de la USTR surge de una investigación realizada al amparo de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Dicho instrumento señala a 60 economías —entre ellas México, la Unión Europea, Canadá, Argentina y Reino Unido— por no aplicar con eficacia sus mecanismos para prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso en terceros países. A ese grupo le corresponde el arancel adicional del 10%, mientras que a las 46 economías restantes se les propone un gravamen del 12.5%.
La Secretaría de Economía subrayó que la medida está vinculada con una estrategia más amplia de Washington para sustituir los aranceles que habían sido impuestos mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), los cuales llegaron a ser del 25% y fueron posteriormente anulados por la Corte Suprema de Estados Unidos. Asimismo, la nueva propuesta buscaría remplazar los aranceles de la Sección 122, cuya vigencia vence el próximo 24 de julio.
En sus declaraciones finales, la dependencia mexicana expresó su confianza en que la propuesta arancelaria que afecta a un 15% del comercio bilateral será modificada en función de los resultados de las mesas de discusión que México y Estados Unidos continuarán sosteniendo en las próximas semanas. El gobierno mexicano reiteró su compromiso con el combate al trabajo forzoso y su disposición al diálogo técnico y político con la administración estadounidense.













