Un despliegue de fuerzas técnicas y especializadas del sector eléctrico, en coordinación con entidades productivas del territorio y cooperativas afines, ejecuta desde los últimos días un mantenimiento ligero en la unidad seis de la Central Termoeléctrica (CTE) 10 de Octubre, ubicada en este municipio del norte camagüeyano.
La intervención, devenida prioritaria tras una avería detectada en el Calentador de Aire Regenerativo A, obligó a adelantar un cese programado que, debido al crítico contexto de la generación térmica en el archipiélago, se mantenía en espera.
Tras el riguroso análisis y la evaluación técnica del fallo, los especialistas confirmaron que el bloque requiere de una reparación de mayor envergadura, lo cual motivó que la Unión Nacional Eléctrica (UNE), en conjunto con la dirección de la propia planta, decidiera acometer este mantenimiento que ya no podía postergarse, aun cuando se atravesaba el período más complejo del año para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
En comunicación telefónica exclusiva con la Agencia Cubana de Noticias, Leonix Leiro Santana, director técnico de la CTE 10 de Octubre, detalló que las labores se concentran en varias aristas críticas: la eliminación de salideros de gases para recuperar la estanqueidad del sistema, la atención integral a los dos Calentadores de Agua Regenerativos (CAR) –incluido el siniestrado–, la rehabilitación de una bomba de circulación de agua de mar, y la limpieza a alta presión del condensador y la caldera, junto a otros trabajos menores que asegurarán una operación más eficiente.
El mantenimiento ligero, cuyo cronograma prevé una duración aproximada de 15 días, está liderado por un colectivo de obreros y expertos de la Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas, con el refuerzo de la ECOI 8 –perteneciente al ramo de la construcción– y la Empresa de Servicios Técnicos Industriales (ZETI), todas bajo la coordinación de la UNE en el territorio.
Esta sinergia empresarial responde al propósito de acortar tiempos y optimizar recursos en una planta considerada de las más estables del SEN.
Antes de su salida forzada, la máquina seis operaba con una carga limitada de apenas 50 MW, muy por debajo de su capacidad nominal que oscila entre 90 y 95 MW, debido al progresivo deterioro de los CAR y otras afectaciones identificadas que restringían su rendimiento. Leiro Santana puntualizó que este escenario, aunque manejable, incidía negativamente en el balance energético nacional, por lo que su recuperación resulta impostergable.
Paralelamente, en la misma instalación se desarrolla el mantenimiento parcial ampliado de la unidad cinco, cuyas acciones están focalizadas prioritariamente en la turbina y el generador, declarados como la ruta crítica del proceso, puesto que demandan un tiempo superior a los 150 días de trabajo intensivo.
La aspiración del colectivo involucrado en este cronograma es concluir antes de que culmine el presente año y, de esa forma, sumar 100 MW adicionales al SEN, un aporte sustancial para las arcas eléctricas del país.
No obstante, esta avería imprevista en la termoeléctrica de Nuevitas, sumada a la reciente contingencia de la Antonio Guiteras, en Matanzas, y a las varias máquinas que permanecen en mantenimientos planificados desde semanas anteriores, profundiza considerablemente el déficit de capacidad de generación en la isla, agravando un panorama que ya era desafiante.
El contexto electroenergético nacional atraviesa una coyuntura particularmente difícil, condicionada por el recrudecimiento del bloqueo petrolero impuesto por el gobierno de Estados Unidos, que no solo entorpece el comercio en este sector, sino que dificulta la adquisición oportuna de combustibles para el funcionamiento de todas las formas de generación, incluida la distribuida, que constituye un soporte vital para el SEN en los momentos de mayor demanda.













