Los mercados internacionales de materias primas registraron una jornada de alta volatilidad tras el anuncio del cese de hostilidades entre la República Islámica de Irán y los Estados Unidos. En ese contexto, los valores del oro se dispararon hoy por encima de los 4 800 dólares luego del cese al fuego entre Estados Unidos e Irán, comentaron operadores consultados por esta agencia en los principales centros financieros globales.
Los precios del metal áureo alcanzaron este miércoles su nivel más alto en tres semanas, impulsados por el anuncio de un alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán que provocó un fuerte retroceso del dólar y una caída en las expectativas de inflación.
Analistas del sector coinciden en que la distensión geopolítica, si bien reduce la prima de riesgo bélico inmediato, generó un efecto dominó en los mercados de divisas que benefició directamente al refugio tradicional por excelencia.
El metal precioso cotizaba en la apertura de los mercados asiáticos con un alza superior al dos por ciento, llegando a tocar los 4 795.99 dólares por onza al contado durante la sesión europea. Este vertiginoso ascenso se produjo en paralelo a la caída del índice del dólar frente a una cesta de monedas principales, el cual retrocedió hasta niveles no vistos desde mediados de marzo.
El abaratamiento relativo de la divisa norteamericana incentivó una ola de compras por parte de tenedores de euros, yenes y francos suizos, quienes buscaban proteger sus carteras ante la incertidumbre sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal tras el nuevo escenario diplomático.
En su punto más alto del día, el oro superó los 4 850 dólares por onza, aunque luego moderó ligeramente su avance hasta situarse en torno a los 4 784 dólares al cierre de la jornada. Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en junio ganaron tres por ciento, hasta los 4 824.70 dólares. Pese a esta ligera corrección técnica al final de la rueda, el balance del día consolida al oro como uno de los activos con mejor desempeño en lo que va de año, ampliando la brecha alcista que inició a principios de la década.
El repunte del oro responde a una combinación de factores desencadenados por el acuerdo entre Washington y Teherán.
El dólar estadounidense se desplomó a su nivel más bajo en un mes tras conocerse la noticia, lo que abarata el metal precioso para los inversores que manejan otras divisas. Adicionalmente, los mercados de renta fija reaccionaron con un descenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo, reflejando la percepción de que un conflicto menos caldeado en Oriente Medio podría moderar las presiones sobre los precios de la energía y, por consiguiente, aliviar la lucha inflacionaria del banco central estadounidense. Esta coyuntura crea el caldo de cultivo ideal para la apreciación de activos no remunerados como el lingote.













