El volumen de comercio de los países BRICS superó un billón de dólares estadounidenses en 2025, según un informe de TV BRICS, lo que evidencia la transformación del grupo de un concepto centrado en el crecimiento económico a uno de los principales bloques comerciales que redefine los flujos globales de mercancías.
De acuerdo con estimaciones de analistas del ecosistema Sk Fintech Hub (Grupo VEB.RF), más del 67% del comercio dentro del bloque ya se realiza en monedas nacionales, mientras que los indicadores macroeconómicos conjuntos de BRICS+ reflejan su creciente peso en la economía global: en 2025, el grupo representó el 39.7% del PIB mundial. El comercio interno entre los países BRICS superó 1 billón de dólares y, en los últimos cinco años, ha crecido a un ritmo medio anual del 4.75%.
“El volumen de comercio en la región de los BRICS está experimentando un rápido crecimiento, caracterizado por el aumento del uso de monedas locales. Ha alcanzado el equivalente a un billón de dólares, impulsado por la integración económica y la expansión del grupo BRICS+ mediante la incorporación de nuevos países”, explicó en una entrevista exclusiva con TV BRICS el profesor Guillermo Miguel Rocafort Pérez, de la Facultad de Ciencias Económicas, Empresariales y de la Comunicación de la Universidad Europea de Madrid.
Actualmente, señalan los especialistas, el crecimiento del comercio dentro de los BRICS se debe en gran medida —y de forma proporcional— a la integración económica entre los países miembros. Además, los expertos prevén un aumento significativo de las importaciones dentro de la asociación, siendo China y Rusia los principales beneficiarios por su carácter de economías orientadas a la exportación.
“China actúa como ancla de la demanda, absorbiendo materias primas, energía y alimentos, y como principal proveedor de bienes industriales, maquinaria y productos intermedios, desempeñando en la práctica el papel de creador de mercado en varios segmentos dentro de los países BRICS, indicó el profesor asociado Erik Escalona Aguilar, de la Universidad Bernardo O’Higgins de Santiago de Chile.
Además de China, que es el mayor socio comercial de todos los países BRICS, los expertos destacan a la India como importante mercado y proveedor selectivo, mientras que Rusia y Brasil siguen siendo actores clave en combustibles y productos agrícolas, e Indonesia respalda el potencial productivo del grupo y su influencia en el Sudeste Asiático.
“Una de las principales razones del crecimiento del comercio entre los países BRICS ha sido el uso creciente de las monedas locales, tal como se acordó en las cumbres de los jefes de Estado de los BRICS en Rusia en 2024 y en Brasil en 2025. (…) Otro factor importante fue el fortalecimiento de toda la cadena de producción gracias a la cooperación Sur-Sur”, afirmó Aníbal Garzón, experto en relaciones internacionales.
En cuanto a las características comerciales, BRICS desempeña un papel relevante en el mercado mundial de recursos naturales: concentra más del 40% de la producción mundial de petróleo, cerca del 25% de las exportaciones globales de materias primas y aproximadamente el 30% de las reservas de mineral de hierro. Las principales exportaciones de Rusia siguen siendo materias primas, aunque la participación de los recursos energéticos se redujo del 45% en 2022 al 32% en 2024, con China como su principal socio comercial y la India en segundo lugar, usando cada vez más monedas nacionales como el yuan, la rupia india y el rublo ruso.
China, por su parte, continúa aumentando el suministro de productos de alta tecnología e incrementa la importación de recursos estratégicos. “China actúa como el principal motor de crecimiento e integración comercial en la región de los BRICS, representando alrededor del 70% del comercio regional, que en los primeros nueve meses de 2024 ascendió a 648 000 millones de dólares estadounidenses”, precisó Rocafort Pérez.
Brasil es un proveedor clave de productos agrícolas y minerales dentro del bloque, representando el 36% de las exportaciones del grupo en 2024, mientras que India se destaca como exportador de productos farmacéuticos, electrónica, derivados del petróleo, piedras preciosas y líder mundial en medicamentos genéricos.
Al describir las relaciones comerciales y económicas de la asociación, Aníbal Garzón destacó que “los miembros BRICS buscan gestionar todo el proceso de producción de bienes y servicios —desde la extracción de materias primas hasta el ciclo completo de producción, incluyendo el valor añadido— dentro de los países del Sur Global”.
Sin embargo, el crecimiento de los vínculos comerciales enfrenta desafíos como la distancia geográfica y la necesidad de desarrollar la logística y la tecnología. “El desarrollo de corredores de transporte, mediante la reducción de los tiempos de tránsito y de los costos logísticos, actúa como un multiplicador directo del comercio: allí donde las rutas estratégicas permiten un ahorro significativo de tiempo, aumenta la competitividad y el volumen potencial de intercambio”, expresó Escalona Aguilar.
En este contexto, proyectos como la Ruta Marítima del Norte, el corredor “Norte–Sur”, el corredor transoceánico impulsado por China y Brasil, un corredor transcontinental desde Múrmansk hasta el sur de África, y el Corredor Internacional de Transporte ”Primorie-2” podrían impulsar significativamente el comercio dentro del bloque.
Otro instrumento clave es la simplificación, unificación y digitalización de los procedimientos aduaneros, aunque enfrenta dificultades por diferencias legislativas, limitaciones técnicas y desafíos de ciberseguridad. “BRICS no cuenta con un acuerdo comercial formal ni con una unión aduanera común. Cada país mantiene sus propias normas y legislación comercial, lo que genera ciertas barreras que pueden dificultar el comercio”, afirmó Garzón. No obstante, el experto subrayó que las actuales realidades económicas y políticas impulsan a superar estas barreras.
“La bolsa de granos de los BRICS podría mejorar la formación de precios y el hedging, así como facilitar los contratos intra-bloque, siempre que cuente con suficiente liquidez, estándares claros y un sistema de compensación confiable. Sin embargo, el efecto probablemente sería gradual, considerando el tiempo necesario para crear la infraestructura de mercado y atraer volúmenes”, considera Erik Escalona Aguilar.
El crecimiento del comercio también podría impulsarse mediante zonas de libre comercio, la implementación del nuevo sistema de pagos BRICS Bridge, y el uso de monedas digitales. En la Cumbre de los BRICS en Kazán se adoptó una declaración en la que los países acordaron simplificar procedimientos y fortalecer la cooperación en estandarización, y se examinaron sistemas de compensación transfronteriza que podrían favorecer los pagos en monedas nacionales.
En resumen, la mayoría de los especialistas coinciden en que superar los desafíos en los pagos mutuos, implementar sistemas de compensación y monedas digitales, reducir la carga arancelaria y aduanera, desarrollar corredores de transporte y fortalecer la participación de los BRICS y BRICS+ en otras organizaciones e iniciativas de integración podría llevar el comercio interno del bloque a un nivel completamente nuevo.













