Acopio por desencadenar sus ventas

El nuevo director de Acopio en Ciego de Ávila, con menos de un mes en el cargo, ya tiene una buena noticia que dar. Y Ariel Nieves Concepción, antes comercial de la entidad, sabe de lo que habla. Si el dinero corre, las producciones también. El dinero comenzaba a circular por las cuentas de la empresa.

Turiguanó: A medio camino

Se podrían explotar las 1 230 ha y crecer en la masa, fertilizar las áreas forrajeras… ¿y luego cortan la hierba a mano para alimentar miles de cabezas? Cualquier proyección para aumentar la entrega de carne y cortes especiales para esos fines, pasa por invertir. No es posible forraje sin máquinas forrajeras ni agua sin una inversión que data de cinco años y todavía no logra hacerla correr.

¿Cómo La Estancia saldrá de sus apuros productivos?

Este año, La Estancia ha dejado de elaborar productos que equivalen a 75 millones de pesos debido a la falta de financiamiento para adquirir el material de envase que demanda su tecnología Tetra Pak. Desde junio, la planta se mantiene prácticamente parada e incluso dejó de elaborar las compotas Osito que se distribuyen por la canasta familiar.

¿Quién dijo que no se puede sembrar soya en Cuba?

Santiago Cuéllar Magdaleno se considera un guajiro atrevido en Placetas. Cuando iniciaron los convenios porcinos en Cuba, él fue de los primeros en inscribirse; luego, al iniciarse la experiencia de las cebas al destete, no dudó en ser, junto a su coterráneo Orelvis Peñate, pionero en el país en esa modalidad.Así empezó por ese camino de emprendimiento.

Ciego de Ávila: “Desguace” en el cañaveral

Bastaron tres días de un recorrido “para verlo mejor”. Las áreas cañeras y ganaderas del norte de Chambas, Ciego de Ávila, semejan el potrero de Don Pío, donde las reses entran con piernas livianas, engullen caña de azúcar y regresan a los potreros, sin que alguien se interponga en su andar. “Estamos haciendo caña para que otros produzcan leche”.

“Se busca”: Relatos sobre el hurto y sacrificio del ganado en Cuba (I)

“Si me llevan la yunta de bueyes, me retiro”. Estas son de las primeras palabras que dijo Pascual Pino cuando le preguntamos cómo estaba el tema del hurto y sacrificio por su zona. Son cerca de las tres de la tarde y a Pascual nos lo encontramos debajo de una mata de mango, rodeado de sus animales. “Aquí estoy en el pastoreo y vigilándolos porque hasta de día te los roban en el potrero”.