Pienso primero, huevo después

El desasosiego anidó en Elvia Bofil Viamonte, una experimentada nave­ra de la granja artemiseña Pedro Domenech, ante la falta de pienso para sus aves. “Vi morir a casi todas las gallinas de mi nave, pero desde que en octubre pasado comenzó un nuevo modelo de pro­ducción, la cooperada, todo cambió. Hoy recojo diariamente entre 3 800 y 4 000 huevos y si antes cobra­ba 2 800 pesos, ahora gano en­tre 18 000 y 20 000 pesos cada mes”.

En las mismas difíciles condiciones, una alternativa que puede replicarse

Que haya pasado tanto tiempo desde que comenzó a ser lujo comer carne de cerdo, debido a lo inaccesible de sus precios en cualquier timbiriche de productos agropecuarios –por no hablar de lo prohibitivo de las ofertas de la carne importada– anula todo el argumento que no tribute a una solución productiva.

Bioinsumos: Respuesta cubana ante la escasez de fertilizantes químicos

La tierra cubana conoce desde hace siglos el ingenio campesino. Donde faltan recursos, abundan soluciones. En los últimos años, ante la crisis de productos agrícolas como los fertilizantes y plaguicidas, ha crecido en el país una alternativa que ya no es solo una opción, sino una urgencia: los bioinsumos.