La Empresa Provincial de Materiales de la Construcción (EPROMAC) en Santiago de Cuba impulsa la producción de diversos renglones destinados fundamentalmente al programa constructivo de viviendas y a la rehabilitación de las afectadas por eventos meteorológicos como el huracán Melissa.
Entre los productos que se fabrican en sus establecimientos se encuentran unidades de ladrillos de barro y de canto (piedra), así como en las conexiones hidráulicas, arena natural, piedra triturada, losas hidráulicas y baldosas.
Jesús Antonio Vera Shelton, director general de la entidad, explicó a Granma que EPROMAC es líder en el fomento de la autarquía en “renglones como los áridos y el uso de extensores del cemento como el polvo de piedra o cocoa y la cal, extraídos en los yacimientos que tenemos y cuyo uso se ha generalizado en cuatro de los nueve municipios de la provincia”.
Se ha logrado avanzar en la aplicación práctica de estos materiales. Al respecto, se ha tenido éxito en la colocación de losas hidráulicas, resanes y repellos a las paredes, e incluso la confección de bloques de hormigón, en dependencia de la resistencia de la mezcla, previamente certificada en los laboratorios.
“La dosificación depende de la labor a realizar, y ha sido muy efectivo en la edificación de las viviendas tipología IV, donde, excepto las cubiertas, el resto de los componentes es de producción local”, destacó Yuniel Milanés Tassé, quien está al frente de la ejecución de la ampliación del reparto Julio Maceo, en el municipio de San Luis.
No obstante, el directivo general reconoció limitaciones estructurales que afectan el cumplimiento de las metas. “Las demandas del Programa no se suplen dado el déficit de cemento, de combustibles y de la generación del Sistema Eléctrico Nacional, puesto que nuestro equipamiento —en parte modernizado a partir de proyectos con la Federación de Rusia—, depende de la misma”, acotó Vera Shelton.
Con presencia en todos los municipios, la estrategia de EPROMAC se basa en la explotación de los recursos autóctonos de cada territorio, buscando una producción local sostenible. El objetivo es que, de los 189 renglones necesarios para construir una vivienda, “41 sean producidos con materias primas endógenas y otros 76 a partir del reciclaje”, concluyó el director general de la empresa.













