La Central Termoeléctrica (CTE) “10 de Octubre”, enclave energético estratégico situado a unos 75 kilómetros al nordeste de la ciudad de Camagüey, prevé reincorporar hoy al Sistema Eléctrico Nacional la unidad generadora número cinco, luego de concluir con éxito las acciones de reparación mayores en un componente crítico.
La intervención se centró en el cambio de un rodamiento del calentador de aire regenerativo de la caldera, falla técnica que obligó a su salida del sistema y a la ejecución de un plan de trabajo intensivo para restablecer su capacidad operativa. “Esas faenas ya están en el momento final, tienen previsto comenzar a arrancar la máquina después del mediodía, y así devolver la carga que poseía al detener su funcionamiento, entre 55 y 57 megavatios (MW)”, manifestó a la Agencia Cubana de Noticias Jorge Luis Maceira Esteva, director general de la planta.
La compleja operación fue ejecutada por personal altamente especializado de la Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas (EMCE), que durante el proceso también corrigió otras afectaciones menores acumuladas durante la operación continua del bloque, una práctica que optimiza los tiempos de parada y garantiza mayor estabilidad posterior.
Mientras se culminan las pruebas finales en la unidad cinco, la central continúa aportando al sistema con sus otros bloques, aunque con capacidades limitadas. “La CTE de Nuevitas mantiene en línea con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) la unidad seis, la cual entrega 73 MW de manera limitada, pues presenta una avería en una bomba de agua de mar, cuya solución se prepara a través del aseguramiento de recursos e insumos necesarios en el taller de maquinado de la empresa”, dijo Maceira Esteva.
La reentrada de la unidad cinco representa un aporte favorable en un contexto nacional de extrema tensión en la generación de electricidad. El aumento de la generación este sábado desde la CTE 10 de Octubre es vital, considerando que para el horario pico nocturno se anunció un déficit de 1 675 MW, con una producción total estimada en solo 1 605 MW.
La situación del sistema se complejiza por la indisponibilidad de una parte significativa de la generación distribuida. Según el parte oficial de la Unión Nacional Eléctrica, están fuera de servicio por falta de combustible 96 centrales de generación distribuida, con 882 MW, a lo que se suman 150 MW indisponibles por falta de lubricante, totalizando 1 032 MW no disponibles por estas causas. Este escenario subraya la importancia crítica de cada megavatio aportado por las grandes termoeléctricas como la de Nuevitas, cuyo funcionamiento estable es un pilar para mitigar los apagones y estabilizar la red nacional.













