¿Podrá recuperarse totalmente el Sistema Eléctrico Nacional? (IV y Final) (+ Video)

Nadie se acostumbra a estar en apagón, ni nadie deja de rechinar los dientes —mínimamente— cuando se le va la luz. No es ser impasible lo que se llama resistencia.

No obstante, una cosa buena de lo que sí se llama resistencia es ese sexto sentido que “se afila” por andar sorteando crisis, e inventándose una solución tras otra.

Hay algo malo también: que en la urgencia de “resolver” se usan parches por demasiado tiempo, y se convierte en crónico el problema cuando ponemos la cura y nos vamos a gestionar otra crisis, para volver sobre aquella herida cuando los puntos se le van.

De causas, culpas y agresiones tenemos un doctorado; y a veces ayudan poco el diagnóstico y la expiación. Sin embargo, si apretarnos el cinto implica, en un momento, quitarle plata a algo inmediato para invertir en una solución de larga vida, entonces ganamos una pelea.

Es verdad, se dice fácil… pero nadie se acostumbra a un apagón.

Es hasta lindo ver ese mar de cristales azules que son los parques solares fotovoltaicos en medio del monte. Lo que pasa es que, acostumbrados al remiendo de esas moles de hierro oxidado y grasa que son las viejas termoeléctricas, asusta que, para esta inversión “tan refinada y moderna”, no tengamos después cómo mantenerla.

¿Habrá luego cómo reponer los paneles que se vayan dañando, la batería defectuosa, la pieza a tiempo que evite la sobreexplotación irreversible de la termoeléctrica reconstruida o reparada totalmente?

En el cierre de la conversación con Granma, Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas, aseguró que sí, que hay un plan de sostenibilidad para lo que se está haciendo, y que se ha pensado de manera mucho más integral.

—Dentro de los contratos de importación hay un porciento alto de repuestos; hay una cantidad, por ejemplo, de paneles por encima de lo que lleva instalado cada parque. Vienen inversores de repuesto, tarjetas electrónicas…

“Recientemente discutimos con los compañeros de Fuentes Renovables de Energía (FRE) que, como mismo hicimos con la generación distribuida, para esto hay que hacer también centros de entrenamiento, y talleres de reparación de alta tecnología, que están por ahí por la Cujae, ese edificio bonito que le dicen Centro de Entrenamiento Hyundai.

“Está hecho el centro de entrenamiento de FRE, pero tenemos que lograr que haya también centros de alta tecnología de reparación de componentes electrónicos y eléctricos que llevan los parques solares fotovoltaicos. No es montar los parques y ya.

“Además de que vienen piezas de repuesto dentro del contrato, ya se están adquiriendo instrumentos, y ya hoy hay instrumentos nuevos, equipos nuevos, hasta máquinas de lavado de los paneles, máquinas de jardinería, todo eso viene…”.

¿Incluso para los parques anteriores de 4.4, y 2.2 megawatts (MW)?

–Incluso para esos, que han funcionado durante muchos años.

¿Está en perspectiva que Cuba desarrolle una capacidad productiva de paneles? ¿Recuperar, por ejemplo, la fábrica de Pinar del Río?

–Sí, cómo no. ¿Qué es lo que pasa con Pinar del Río? Es una fábrica que llegó a producir, anualmente, 15 MW en ensamblaje; que adquiría la carpintería, el aluminio, la celda, el cristal, adquiría todos los materiales, ensamblaba, y era una buena instalación….

Quince megawatts no es nada despreciable…

—No, no lo es; pero qué pasa, que las tecnologías en esto cambian muy rápido. Recuerdo que ahí se produjeron mayoritariamente 250 watts por cada panel, hasta de 300 watts; pero, buscando rendimiento, hoy los paneles en el mundo son de 600, de 800, de 900 watts, y eso introduce cambios tecnológicos importantes en las fábricas.

“Por ejemplo, dentro de la línea productiva que ensambla los paneles, el equipo que simula la iluminación del sol, para comprobar si el panel está generando lo que se diseñó, ese dispositivo tiene las dimensiones del panel; y si los paneles cambiaron de dimensiones, y son otros los indicadores de eficiencia, de potencia, entonces ya ese equipo se quedó chiquito. Pero ese equipo cuesta millones de dólares, y entonces la fábrica se ha quedado desactualizada…”.

Pero hay otros horizontes, los paneles aislados, digamos…

—Y recuperar paneles, porque se rompen, y hacer en esa fábrica aplicaciones de energía renovable, o cuatro paneles y una bombita de agua, o un equipo para cargar teléfonos, o para cargar las motos eléctricas, que en Cuba hay más de 300 000 motos eléctricas que cargan del sen… En fin, que genere mucho más valor agregado.

O sea, no es un proyecto paralizado…

—No lo es, y como parte del gran proyecto, hemos previsto modernizar la fábrica, para que pueda tributar al tema de los carros eléctricos.

¿Hay inversiones planificadas para ampliar este año la generación a partir del gas natural, que ha sido tan eficiente y rentable?

—Sí. Habíamos hecho dos pozos con los que logramos dar gas suficiente para sumar unos 100 MW desde Energás, que eran capacidades instaladas sin aportar por falta de gas. De hecho, todavía hay capacidad para generar un poco más.

¿Más de 330 MW?

—Es que ya hoy generamos más de 330 MW.

¿Y cuánto se puede incorporar todavía, con la capacidad instalada?

—Unos 30 MW más, a partir de otro pozo que perforaremos este año.

¿Y de la generación eólica? ¿Hay planes también para aprovechar mejor el viento?

—Sí. Se conoce que se detuvo el parque eólico de Herradura 1, en Las Tunas, por impago de deudas. Sin embargo, todo ese recurso está en Cuba, y en esta negociación de los 1 000 MW incorporamos la terminación de Herradura.

“Y se están cumpliendo los pagos, ya llegó la asistencia técnica, hay un cronograma de embarque de las cosas pendientes, que son minoría, y de puesta en marcha aerogenerador por aerogenerador. Pensamos que en este año tendremos aerogeneradores funcionando, y terminar el primer trimestre del año que viene con todo lo pendiente”.

Decía el Director de la Unión Eléctrica que se han montado 22 de los 33 generadores previstos, lo que representa 33 MW.

—Exactamente, deben completarse estos 33 MW de generación eólica.

¿Y no hay más perspectivas en este tipo de generación?

—Sí hay más perspectivas, lo que pasa es que en el diseño que hicimos decidimos empezar por la energía solar, porque la energía eólica es un proceso inversionista muy costoso, que en el tiempo demora más, y es más caro sostenerla, porque son equipos que trabajan, y el panel no, el panel es una cosa estática.

“Ah, sí es verdad que da más generación que el panel solar. ¿Por qué? Porque el panel funciona cuando hay sol, y el aerogenerador trabaja lo mismo de día que de noche, mientras haya viento. Y la potencia de los aerogeneradores es mucho más grande”.

De un megawatt por aerogenerador…

—Y más también. Ya en el mundo hay aerogeneradores de 2 MW, de 3 MW. Incluso más grandes, no comerciales todavía, pero sí en proyectos, sobre todo en el Mar del Norte, con cinco y seis megawatts. Pero decidimos empezar en Cuba por la energía solar.

Permítame detenerme en el tema de la hidroenergía. Cuba llegó a tener, sobre todo en zonas intrincadas, una infraestructura bastante estable de micros y minihidroeléctricas, de pequeñas centrales hidroeléctricas y, por supuesto, la central hidroeléctrica de Hanabanilla, que usted explicó que es decisiva en la estabilización del SEN. ¿Se deterioró esa red? ¿Cuál es su estado actual?

—En el país hay unas 170 unidades de generación a partir de la hidroenergía que tienen un nivel de disponibilidad que no está mal.

“Sí hay algunas de las grandecitas, digamos de 800 kilowatts (kW), de 500 kW, a las cuales hay que cambiarles cosas; pero eso ha sido un éxito rotundo; sobre todo porque la gente que se beneficia directamente de ellas las atiende, las cuida.

“En un análisis reciente de ese frente, calculamos que necesitamos en total unos 700 000 dólares para las piezas que hay que buscar; pero fíjate, son más de 170 unidades en el país, y 700 000 no es mucho dinero, porque una sola de las pequeñas centrales llegó a demandar medio millón de dólares. Lo demás son piquitos: correas, rodamientos, pero lo cierto es que hay un porciento alto de disponibilidad. Y eso da servicio a muchas viviendas en el país”.

¿Entonces no es un frente desatendido?

—No, no lo es; todo lo contrario.

¿Y hay planes para ampliar esa red?

–También. Incluso ahora, con los insumos del parque eólico de Herradura 1, vienen los recursos para terminar la pequeña central hidroeléctrica de la presa Alacranes, una inversión que se quedó pendiente.

Última pregunta. Con todas estas inversiones, sobre todo en fuentes renovables, ¿cuánto se adelantaría el cambio de matriz energética en Cuba al compromiso de llegar a 2030 con el 24% cumplido?

—Se cumple y se sobrepasa. Oficialmente está inscrito como 24%. Solo digamos que se sobrepasará… y con creces.

Ministro, le agradezco por la oportunidad.

En video, la entrevista

(Tomado de Granma)

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