No se prevén nuevas llegadas de turistas rusos a hoteles en Cuba al menos hasta abril, informó a Sputnik el director del operador turístico receptivo Cuba Libre PRO en la isla, Alexandr Karpetski. La decisión responde a la compleja situación energética que enfrenta la nación caribeña, agravada por las recientes medidas del gobierno estadounidense contra los suministros de combustible a la isla.
“No se planean nuevas llegadas en los próximos meses, como mínimo hasta abril”, señaló Karpetski, lo que representa un reto para el sector turístico cubano, que tradicionalmente encuentra en el mercado ruso uno de sus principales emisores de visitantes.
El operador turístico, con sede en La Habana, ha debido ajustar sus programaciones ante la incertidumbre sobre la disponibilidad de combustible para garantizar los servicios hoteleros y extrahoteleros a los vacacionistas.
La víspera, el embajador de Rusia en La Habana, Victor Koronelli, declaró en una entrevista con el canal televisivo RT que la normalización de la situación del combustible en Cuba permitirá reanudar los vuelos entre Rusia y la isla.
El diplomático ruso vinculó directamente la continuidad de las operaciones aéreas con la solución de los problemas energéticos que actualmente afectan a la nación antillana, en un contexto de crecientes tensiones internacionales.
El pasado 29 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que permite a EE.UU. imponer aranceles a las importaciones de países que suministren petróleo a Cuba. Esta medida, que forma parte del reforzamiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, ha tenido un efecto inmediato en la cadena de suministros energéticos del país, al desincentivar a posibles proveedores internacionales.
El mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció el “bloqueo energético” de Washington, y consideró “condenable que una potencia, con la dimensión que tiene EEUU como potencia, asuma una política tan agresiva y tan criminal hacia una pequeña nación”.
El jefe de Estado cubano realizó estas declaraciones en el contexto de la crisis eléctrica que enfrenta el país, agudizada por las dificultades para acceder a combustibles en el mercado internacional.
El presidente reconoció que Cuba enfrenta serios problemas de disponibilidad de crudo para garantizar la generación eléctrica y las actividades básicas, debido a que desde diciembre no ha ingresado combustible al país.
Esta situación ha obligado a las autoridades a implementar severas medidas de ahorro y a priorizar el uso de los recursos energéticos disponibles, lo que inevitablemente impacta en sectores clave como el turismo, uno de los principales renglones de la economía nacional.
La suspensión de los vuelos y las llegadas de turistas rusos constituye una afectación para los planes de recuperación del sector turístico cubano, que había mostrado signos de mejoría con el incremento de las conexiones aéreas desde Rusia durante 2024 y principios de 2025.
Los operadores turísticos de ambos países mantienen expectativas a la espera de que se resuelva la crisis energética, mientras evalúan destinos alternativos en la región para reubicar los flujos de viajeros inicialmente previstos para Cuba.













