Cuba consolida una favorable situación epidemiológica con una tendencia sostenida de reducción en los casos de arbovirus, incluyendo dengue, chikungunya y oropouche, según informó la Oficina de Turismo de Cuba en Toronto.
Este logro en materia de salud pública es el resultado de varios meses de aplicación intensiva y coordinada de un amplio plan de medidas de prevención y control, desplegado en todo el territorio nacional.
El Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) confirmó que las estadísticas de vigilancia reflejan un descenso constante en los reportes, con una caída más marcada durante la última semana de diciembre de 2025. Las autoridades sanitarias atribuyen este comportamiento positivo a la implementación de una estrategia nacional integral, que ha puesto especial atención en las zonas turísticas, donde los visitantes canadienses representan el mayor segmento internacional.
Gihana Galindo Enríquez, directora de la Oficina de Turismo de Cuba en Toronto, destacó que los resultados demuestran la eficacia de un enfoque proactivo y multifacético para proteger la salud pública. La funcionaria subrayó que las regiones turísticas reciben prioridad con el objetivo de garantizar un entorno seguro para los viajeros procedentes de Canadá, según reporta la revista CubaPlus.
La estrategia nacional va más allá de la fumigación tradicional, abarcando un sistema de acciones reforzadas. Las instalaciones turísticas operan bajo protocolos ambientales y sanitarios estrictos, respaldados por un monitoreo constante y disponibilidad médica inmediata. El control del vector del mosquito se ejecuta de manera sistemática mediante fumigación terrestre y aérea en ciclos regulares.
De forma paralela, se ha fortalecido el trabajo comunitario y las prácticas de saneamiento ambiental, con énfasis en la gestión de residuos y la eliminación de potenciales criaderos. Se aplican, además, protocolos de limpieza más estrictos en hoteles, restaurantes y espacios públicos de alto flujo.
El Estado ha garantizado un suministro estable de insecticidas y recursos para evitar interrupciones en estas labores fundamentales. Los complejos turísticos cuentan no solo con servicios médicos propios, sino también con acceso expedito a clínicas y hospitales de estándar internacional cuando resulta necesario.
Las autoridades sanitarias señalan que la disminución de casos se observa en varias regiones del país, lo que refuerza la confianza en que la tendencia no responde a un fenómeno aislado ni temporal, sino al éxito de las medidas aplicadas.
Este esfuerzo se enmarca en un contexto nacional complejo, donde ante presiones geopolíticas y económicas en la región, incluido el conflicto en Venezuela que genera preocupación por el suministro de petróleo, Cuba ha decidido priorizar la distribución de combustible hacia sectores esenciales como la salud, el transporte y la infraestructura turística.
Gracias a esa política de priorización, las operaciones de los complejos turísticos se mantienen estables, al igual que el transporte aéreo y terrestre y los servicios de salud. El panorama general confirma que las actividades del turismo en la isla continúan según lo previsto, sin afectaciones en la mayor de las Antillas, combinando seguridad sanitaria y operatividad.













