La finca La Veguita, enclavada en el municipio villaclareño de Remedios, se erige como un referente palpable de la transformación hacia un modelo agropecuario sostenible, mediante la integración estratégica de sistemas fotovoltaicos y la adopción de prácticas biológicas en su producción.
Noel Rolando Benítez Fernández, productor líder de esta unidad, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que el ciento por ciento de la electricidad con que operan todas sus instalaciones proviene de fuentes renovables, con impacto directo en la comunidad, pues, actualmente, ocho viviendas aledañas, enclavadas en el poblado de Tahón, se benefician de este sistema autónomo.
Este aporte comunitario subraya el carácter social del proyecto, que trasciende el perímetro de la finca para incidir positivamente en la calidad de vida de familias vecinas.
Asimismo, informó sobre la existencia de cuatro estaciones de bombeo, dos de 10 kilovatios (kW) y dos de 70 kW, que próximamente se montarán con sistemas de paneles solares. Esta modernización del sistema de riego garantizará una gestión más eficiente del agua, recurso vital para la producción.
“Tres unidades productivas (denominadas Veguita I, Vegita II y Veguita III) están equipadas con sistemas fotovoltaicos de casi 80 kW, que en el futuro se conectarán al Sistema Electroenergético Nacional para aportarle el excedente”, precisó.
Esta proyección evidencia no solo la autonomía energética alcanzada, sino también la voluntad de contribuir al sistema eléctrico del país.
El agricultor destacó que, bajo las directrices del proyecto de colaboración internacional Municipio Sostenible, se enfoca en el empleo exclusivo de energía renovable y la producción completamente biológica. Esta iniciativa marca la hoja de ruta para un desarrollo integral que armoniza la eficiencia productiva con la protección del medio ambiente.
“Este proyecto nos facilitará dos tractores eléctricos, forrajeras, cosechadoras y sistemas de riego para 32 hectáreas (ha), destinadas a la producción de alimentos, incluido el destinado a los animales de la finca (200 mil aves, 290 vacunos y tres mil cerdos)”, constató. La mecanización eléctrica representa un salto cualitativo que reducirá la dependencia de combustibles fósiles y potenciará las capacidades productivas.
Benítez Fernández confirmó la colaboración con la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas para comparar resultados entre la agricultura ecológica y la convencional. Este vínculo ciencia-producción es fundamental para validar científicamente los beneficios del modelo y optimizar las técnicas aplicadas.
“Estamos realizando pruebas con humus de lombriz y abonos naturales, y proyectamos sembrar dos hectáreas de tabaco libre de productos químicos inorgánicos”, anunció. Este compromiso con la sanidad de los suelos y los cultivos apunta a la obtención de productos más saludables y a la regeneración del ecosistema agrario.
Entre las inversiones inmediatas figuran un sistema de riego por goteo para 100 ha, que incluye la rotación de 46 ha de tabaco tapado, y la construcción de 12 casas de cura controlada que conforman el proyecto más grande de su tipo en Cuba. Esta infraestructura, de concluirse según lo previsto, colocará a la unidad a la vanguardia tecnológica del sector tabacalero nacional.
“Estas casas, que funcionarán con energía renovable, deben concluirse entre julio y agosto de 2026”, estimó el productor.
Por su parte, Arley López Sosa, subdirector de la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco La Estrella, resaltó que la introducción de estas tecnologías responde a la estrategia provincial de modernizar el sector tabacalero y mejorar los rendimientos. La finca se convierte, así, en una plataforma de innovación para toda la provincia.
El funcionario afirmó que la combinación de energía renovable, riego tecnificado y cura controlada deviene referente de innovación agrícola en Cuba, al tiempo que reduce costos, incrementa la eficiencia y minimiza el impacto ambiental. Esta sinergia de tecnologías es la esencia del modelo de sostenibilidad que se promueve.
Según Alfredo Leyva Céspedes, especialista de la Oficina Nacional para el Uso Racional de la Energía en Villa Clara, cerca de 40 empresas implementan el uso de fuentes renovables de energía, con una capacidad que contribuye de manera decisiva a los más de cinco mil megavatios pico (MWp) instalados en la provincia. El caso de La Veguita se inscribe, por tanto, en un esfuerzo territorial más amplio.
Estas no son pequeñas unidades, afirmó, sino industrias clave para la economía territorial, entre las que destaca hoy por su capacidad instalada la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco La Estrella con tres mil 134 MWp. La apuesta por las energías limpias gana escala y se integra a sectores productivos estratégicos.
La finca La Veguita consolida así un modelo integral que vincula producción agropecuaria, sostenibilidad energética y colaboración científico-técnica, y se posiciona como experiencia replicable para el desarrollo agrícola en el país. Su evolución demuestra la viabilidad de conciliar la productividad con la responsabilidad ambiental y social, trazando un camino hacia la soberanía alimentaria y energética.













