El avance en la ejecución de innovaciones como las casillas ferroviarias y los viraderos utilizados por los carahatas constituyó una prioridad para el sector del transporte en Holguín durante 2025, en un contexto marcado por el desabastecimiento de combustible y lubricantes.
Frente a las severas restricciones energéticas que afectan la movilidad de cargas y pasajeros, el sector ha apostado por soluciones locales y la recuperación de medios alternativos para sostener servicios vitales.
Ante las limitaciones para el traslado de cargas y pasajeros por vías férreas, producto de la crisis financiera y las medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos, se intervinieron siete casillas destinadas a mejorar la eficiencia energética y reducir los costos en el traslado de mercancías, informó a la ACN Lázaro Llanes Lemes, director de la Unión de Ferrocarriles de Cuba en la provincia.
Estos equipos, de fabricación soviética y con más de tres décadas de explotación, constituyen una alternativa de bajo consumo para el movimiento de productos de primera necesidad, en un escenario donde el transporte automotor enfrenta graves afectaciones por la falta de diésel y gasolina.
En colaboración con la Empresa LX Aniversario de la Revolución de Octubre (KTP), el sector trabaja en la recuperación de estos medios con capacidad individual de hasta 60 toneladas, de los cuales cada tren puede arrastrar 10, destinados al movimiento de la canasta familiar normada y otros artículos de consumo.
La alianza con la industria local ha permitido suplir carencias de piezas y componentes, mediante procesos de reparación y adaptación que garantizan la puesta en marcha de estos recursos.
Como parte de los programas vinculados a la innovación, continuó la restauración de coches motores, con labores en un tercer vehículo procedente de Las Tunas, que ya superó la fase de puesta a punto de la carrocería y se encuentra en reparación del motor, explicó.
La recuperación de estos coches resulta estratégica para asegurar la tracción en tramos donde los ferrocarriles convencionales no pueden operar con eficiencia, debido al deterioro de las líneas férreas y la escasez de locomotoras.
Llanes Lemes añadió que, durante el año, prosiguió la construcción de infraestructura auxiliar como los viraderos ferroviarios, estructuras vitales para la maniobra de los ferrobuses encargados de la movilidad hacia zonas aisladas del territorio.
Estas instalaciones permiten el cambio de sentido de los trenes ligeros en puntos donde no existen circuitos establecidos, facilitando la conexión de comunidades apartadas con las cabeceras municipales y provinciales.
A raíz de la difícil situación energética del país, agravada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, el transporte en la provincia redujo y reajustó sus servicios, donde por vía férrea solo se mantiene el tren nacional Holguín-La Habana, con frecuencia de ocho días. Esta drástica disminución de las frecuencias habituales ha obligado a priorizar recursos y concentrar los esfuerzos en garantizar el enlace con la capital del país, en tanto se buscan alternativas para restablecer paulatinamente otras rutas de interés económico y social.
El directivo precisó que, pese a las complejidades, la voluntad de mantener activo el ferrocarril como modo de transporte esencial ha impulsado la búsqueda de variantes ingeniosas, con énfasis en el aprovechamiento de capacidades locales y el reciclaje de tecnologías disponibles.
La experiencia acumulada en la reparación de casillas y coches motores, así como en la construcción de viraderos, sienta las bases para una recuperación gradual del sistema ferroviario en la provincia, una vez que mejoren las condiciones de suministro de combustible y lubricantes.













