Los precios mundiales de los alimentos experimentaron en febrero su primer aumento después de cinco meses consecutivos de descensos, impulsados por el encarecimiento de los cereales, la carne y la mayoría de los aceites vegetales, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El incremento, que interrumpió una tendencia a la baja que se prolongaba desde septiembre, se explica en gran medida por factores climáticos adversos en las principales regiones productoras del hemisferio norte y por interrupciones logísticas en zonas exportadoras clave. Este repunte parcial, sin embargo, no logra alcanzar los niveles registrados hace un año.
El índice de precios de los alimentos de la FAO, que sigue las variaciones mensuales de una cesta de productos básicos comercializados internacionalmente, alcanzó un promedio de 125.3 puntos en febrero, frente a los 124.2 revisados en enero. El indicador seguía estando cerca de un 22 por ciento por debajo de su máximo de marzo de 2022, alcanzado tras el inicio de la guerra en Ucrania.
Alza generalizada con excepciones
El índice de precios de los cereales aumentó un 1.1 por ciento con respecto al mes anterior. “El incremento estuvo impulsado por un alza del 1.8 por ciento en los precios del trigo debido a riesgos climáticos en Europa y Estados Unidos, así como a interrupciones logísticas en la Federación de Rusia y en la región del mar Negro”, detalló la agencia de la ONU con sede en Roma. En paralelo, los precios del arroz subieron un 0.4 por ciento, respaldados por la demanda sostenida de las variedades basmati y japónica.
En el caso de los aceites vegetales, los precios ganaron un 3.3 por ciento en febrero, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022. Este comportamiento fue liderado por el aceite de palma, que subió por una fuerte demanda mundial y una menor producción estacional en el sudeste asiático, mientras que el aceite de soja avanzó ante las expectativas de políticas estadounidenses favorables a los biocombustibles. En contraste, los precios del aceite de girasol bajaron ligeramente debido a una mayor oferta de exportación procedente de Argentina.
El sector cárnico también registró un aumento, con un avance del 0.8 por ciento respecto a enero, impulsado por los precios récord de la carne de ovino y por una mayor demanda de carne de vacuno en Estados Unidos y China.
Estas subidas fueron parcialmente contrarrestadas por el comportamiento de los lácteos y el azúcar. Los precios de los productos lácteos cayeron un 1.2 por ciento, prolongando una tendencia de varios meses, principalmente por la baja en los precios del queso en la Unión Europea. Por su parte, el índice del azúcar retrocedió 4.1 por ciento, hasta su nivel más bajo desde octubre de 2020, en medio de expectativas de una oferta mundial abundante y de un alto nivel de producción.
Perspectivas récord para la producción de cereales
En un informe separado sobre la oferta y la demanda de cereales, publicado también este viernes, la FAO elevó ligeramente su previsión de producción mundial de cereales para 2025 hasta un récord de 3 mil 29 millones de toneladas métricas, lo que reflejó ajustes en las estimaciones de maíz y arroz. Esta cifra representaría un aumento de 5.6 por ciento respecto al año anterior, según las nuevas proyecciones del organismo.













