La provincia de Mayabeque consolidó durante el año 2025 un significativo avance en su sector energético mediante la aplicación de una estrategia integral, concebida para fortalecer la generación eléctrica y diversificar las fuentes de producción, a pesar del persistente escenario marcado por limitaciones de combustible y los efectos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.
Esta estrategia, reportada por el periódico de la occidental provincia, combinó de manera efectiva la modernización de instalaciones termoeléctricas, la producción de hidrocarburos y una notable expansión de las fuentes renovables de energía, demostrando la voluntad del país de impulsar su soberanía energética.
Un pilar fundamental en este esfuerzo lo constituyó la Central Termoeléctrica (CTE) “Ernesto Guevara de la Serna”, situada en Santa Cruz del Norte, la cual mantuvo un aporte esencial al Sistema Eléctrico Nacional aun durante su complejo proceso de rehabilitación, logrando una disponibilidad cercana al 28 por ciento. Este desempeño fue vital para la estabilidad del sistema en momentos de máxima exigencia.
De forma paralela, se obtuvieron resultados alentadores en la producción de hidrocarburos. En el programa bilateral de Boca de Jaruco, siete pozos que emplean la técnica de inyección de vapor alcanzaron una producción superior a mil 600 toneladas de petróleo mensuales, según datos de la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo de Occidente. Este proyecto reafirma la importancia de maximizar la explotación de los recursos autóctonos.
La cooperación internacional continúa siendo un soporte valioso para el desarrollo del sector. La colaboración con la Federación de Rusia respaldó de manera sólida la modernización térmica, mientras la colaboración con Vietnam se concretó en la donación de cuatro parques solares en Jaruco, con una potencia total de 80 megavatios, en ocasión del aniversario 65 de relaciones bilaterales, un gesto de solidaridad que fortalece la infraestructura energética local.
El impulso a las renovables fue una nota distintiva del año. Nuevos parques solares como La Sabana y El Santuario, de 21,8 megavatios cada uno, se incorporaron al sistema eléctrico, junto al desarrollo de los complejos El Gabriel y El Capricho, en correspondencia con la meta nacional de alcanzar dos mil megavatios de capacidad renovable para 2031. Asimismo, las plantas de Energas en Boca de Jaruco y Puerto Escondido sostuvieron su desempeño en la producción de petróleo y gas acompañante, complementando la diversificación energética del territorio.
La combinación de rehabilitación de infraestructura crítica, aprovechamiento de recursos autóctonos y formación de capacidades evidencia una estrategia que refuerza los cimientos de un futuro energético más estable para la provincia y para Cuba, contribuyendo de manera decisiva a la seguridad y sostenibilidad de la nación.













