Organismos, agencias de viajes y turoperadores se suman al optimismo de ONU Turismo en el sentido de que hoy se aprecia una progresión positiva de la industria de los viajes en el mundo. Esta confianza generalizada se basa en los resultados tangibles que reflejan las estadísticas internacionales más recientes.
Este parecer se repite a partir de los datos más recientes del organismo internacional dedicado al turismo, cuando el sector muestra una recuperación persistente. Los analistas coinciden en que la demanda reprimida y la adaptación del sector a nuevas realidades están impulsando este desempeño alentador.
Recuerdan los profesionales de esta labor europeos, que el turismo internacional aumenta cinco por ciento en el primer semestre de 2025 a pesar de los retos mundiales. Este crecimiento se produce en un contexto internacional complejo, lo que subraya la resiliencia del sector.
Las llegadas de viajeros internacionales muestran tal comportamiento durante los seis primeros meses de 2025 en comparación con el mismo periodo de 2024, superando en cuatro por ciento los niveles registrados antes de la pandemia de la Covid-19. Este dato es crucial, pues indica que, en términos globales, la actividad turística ha logrado no solo recuperarse, sino también sobrepasar el volumen de viajeros internacionales de la era prepandémica.
Según ONU Turismo, que tiene su sede en Madrid, España, entre enero y junio de 2025, casi 690 millones de turistas realizaron viajes internacionales, aproximadamente 33 millones más que en el mismo periodo de 2024, aunque los resultados variaron entre las diferentes regiones y subregiones. Esta cifra robustece las perspectivas para el cierre del año y confirma la tendencia alcista observada en ejercicios anteriores.
De ahí que refieran las palabras recientes del Secretario General de ONU Turismo, Zurab Pololikashvili, al apuntar que en vista de los retos mundiales, el turismo internacional sigue mostrando un fuerte impulso y resiliencia. Esta afirmación de la máxima autoridad del organismo especializado refuerza el mensaje de solidez y capacidad de adaptación que caracteriza al sector a nivel global.
Tales afirmaciones, por tanto, son imprescindibles su repetición a la luz de programas esperanzadores para 2026, cuando el turismo se considera una industria de paz, enfrentada a intolerancias, guerras y problemas geopolíticos que afectan al Planeta en la actualidad.
El sector se reafirma así no solo como un motor económico fundamental, sino también como un puente para el entendimiento entre culturas y un agente de estabilidad y desarrollo sostenible en un mundo necesitado de soluciones integradoras.













