Brasil registró cifras sin precedentes en su comercio exterior durante el primer trimestre de 2026, con máximos históricos en exportaciones, importaciones y corriente comercial total, según reflejan los indicadores más recientes divulgados por fuentes oficiales. Así lo informó el sitio web del Gobierno del país, citando datos de la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios.
La performance del gigante sudamericano en los mercados internacionales durante el período enero-marzo confirma la solidez de su inserción global, apuntalada por la pujanza del sector extractivo y la resiliencia de su parque industrial, en un contexto mundial aún signado por tensiones geopolíticas y reacomodos en las cadenas de suministro.
Según el desglose estadístico ofrecido por la cartera ministerial, en los primeros tres meses de 2026, las exportaciones alcanzaron los 82 300 millones de dólares estadounidenses. Esto representa un aumento del 7.1 % en comparación con el mismo período de 2025.
En paralelo, las compras de bienes y servicios en el exterior también mostraron una tendencia ascendente, aunque a un ritmo más atenuado: las importaciones sumaron 68 200 millones de dólares, lo que supone un incremento del 1.3 % respecto a enero-marzo de 2025.
La brecha favorable entre ambos flujos permitió a la economía nacional acumular un holgado superávit en su intercambio de mercancías. Dado que las exportaciones superaron a las importaciones, la balanza comercial fue positiva y alcanzó los 14 200 millones de dólares: la economía recibió más ingresos por la venta de bienes al exterior de los que gastó en su adquisición.
Como corolario de esta dinámica expansiva, el intercambio comercial total de la nación con el resto del mundo se elevó a niveles nunca antes vistos para un primer trimestre. El comercio total ascendió a 150 500 millones de dólares y creció un 4.4 % en comparación con el primer trimestre de 2025, lo que indica una intensificación de las operaciones comerciales de Brasil con otros países.
Al desagregar el comportamiento por sectores de actividad, los datos oficiales revelan que la minería fue el principal vector del auge exportador. El mayor crecimiento de las exportaciones se registró en la industria minera: entre enero y marzo de 2026 aumentaron en 3 830 millones de dólares, lo que corresponde a un incremento del 22.6 % en comparación con el mismo período de 2025.
De igual forma, también se observó un crecimiento notable en la industria manufacturera: el volumen de exportaciones aumentó en 1 180 millones de dólares, es decir, un 2.8 %. En el segmento primario, las exportaciones del sector agrícola crecieron en 400 millones de dólares, es decir, un 2.4 %.
En lo concerniente a las adquisiciones en el extranjero, la demanda brasileña se orientó prioritariamente hacia productos con mayor valor agregado. El crecimiento de las importaciones se registró en la industria manufacturera, con un aumento de 1 410 millones de dólares, lo que equivale a un incremento del 2.3 %.
Al mismo tiempo, Brasil redujo la compra de productos agrícolas (en un 19.9 %) y de la industria extractiva (en un 7.4 %), un comportamiento que los analistas atribuyen a una mayor autosuficiencia en estos rubros y a una política de sustitución selectiva de importaciones.













