Avanza estrategia de energía renovable en Villa Clara pese a persistentes desafíos en la generación

La Empresa Eléctrica de Villa Clara (EEVC) cerró el año 2025 con un balance económico, comercial y técnico positivo, pues cumplió con los indicadores de eficiencia establecidos para el período; sin embargo, detrás de ese optimista  informe presentado a la Agencia Cubana de Noticias, persiste una realidad compleja y desafiante no solo para sus trabajadores que sortean las carencias materiales, sino también para los más de 350 mil clientes del territorio que continúan padeciendo los molestos apagones.

En el contexto de las celebraciones por el Día del Trabajador Eléctrico Cubano, celebrado este 14 de enero, Osvaldo Rodríguez Echevarría, director de Inversión y Desarrollo de la entidad, confirmó que la batalla del sector sigue enfocándose hacia dos frentes fundamentales en 2026: expandir las energías renovables, y enfrentar las roturas y la falta de combustible.

El principal logro de 2025, declaró, fue la sincronización con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de dos parques fotovoltaicos (PFV) de 21.8 megavatios (MW) cada uno, ubicados en Remedios y Calabazar de Sagua. Además, otros dos proyectos de igual capacidad avanzan en Batalla de Santa Clara y en Cumbres Placetas, este último con un 86 por ciento (%) de avance en su cronograma y una ejecución física del 47.98 %, y cuya sincronización está prevista para este mes de enero.

Para la EEVC, la hoja de ruta es ambiciosa, pues para este año están planificados nuevos parques en Sagua la Grande, Camajuaní, Santa Clara y Cayo Santa María, sumados a trabajos de interconexión en los PFV La Criolla y Bermejal de Santo Domingo, precisó.

No obstante, esta inyección de energía limpia aún no compensa las graves afectaciones en la producción tradicional; el reporte interno de la empresa es contundente: al cierre del año, la capacidad de generación afectada por falta de combustible ascendía a 108.09 MW, y por roturas a 40.1 MW, dijo Carlos Ahmed Benavides Rodríguez, director comercial de la EEVC,.

Asimismo, informó que, de la tecnología Fuel, estaban fuera por avería 11.9 MW y por combustible 62.47 MW; de la Diésel, por avería 28.2 MW y por combustible 45.62 MW. Este déficit se tradujo en un promedio de 18 horas de afectación por usuario durante el mes de diciembre en toda la provincia.

Los proyectos solares develan una esperanza sobre la mejoría de la situación a mediano plazo; pero somos conscientes de las dificultades actuales porque nuestro día a día no es diferente al del resto de los cubanos, comentó Yaskenia Linares Martínez, técnica de Gestión Económica en la Unidad Empresarial de Base de Corralillo y una de las 35 trabajadoras destacadas de la empresa durante los últimos 12 meses.

Nosotros, los trabajadores eléctricos, vivimos en los mismos barrios, sufrimos los mismos apagones largos y las mismas limitaciones que nuestras familias y vecinos; no podemos olvidar que el bloqueo de los Estados Unidos dificulta el acceso a piezas, combustibles y tecnologías. Aún así, nuestro compromiso es con el pueblo; cada día nos presentamos con el empeño de dar el máximo, de reparar lo reparable en tiempo récord y de cuidar cada recurso, porque sabemos que detrás de cada interruptor hay una familia esperando, afirmó.

Esta tensión entre avance y crisis se refleja también en la atención a la población. Según Benavides Rodríguez, durante 2025 la EEVC recibió 358 quejas formalmente registradas, de las cuales se logró dar solución a 339; la comunicación afectiva y efectiva con los públicos externos debe seguir gestionándose desde la empatía colectiva, porque ambas partes, representantes institucionales y miembros de la ciudadanía, somos seres humanos.

En tal sentido, Juan Carlos Pérez Águila, residente en el circuito seis de Santa Clara, opinó que planificar la vida en bloques de cuatro o seis horas con electricidad por roturas, déficit o lo que sea resulta agotador; se reconoce el trabajo de los linieros, pero la gente necesita ver una mejora sostenida concreta y no solo anuncios; a ciencia cierta, ¿de qué sirve que la empresa eléctrica cumpla sus planes si el pueblo no lo percibe en la práctica?

Los directivos, en consecuencia, reconocen esos y otros desafíos; Rodríguez Echevarría destacó que el principal reto para este año es continuar la construcción de los PFV e intentar optimizar la calidad de las prestaciones la población en lo que depende de la gestión provincial; pero que nadie dude de que hacemos nuestro mayor esfuerzo en medio de tantas dificultades.

Puede decirse que la situación de Villa Clara deviene microcosmos de la realidad nacional: una batalla simultánea por construir un futuro energético más soberano y limpio, mientras se lidia, con enormes sacrificios personales y colectivos, con las urgentes carencias del presente; pero —si bien es cierto que la capacidad instalada renovable, que hoy suma 87.48 MW con los cuatro parques fotovoltaicos del patio (Remedios, Calabazar, Batalla y Bermejal), crece— la sombra del déficit aún persiste.

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