
Melanio aguarda con las botas puestas
No hay que ser profeta ni tener una bola de cristal para saberlo: si Cuba no atravesara la actual crisis energética –y todo el mundo sabe quiénes mueven cielo, tierra y mar para que no llegue ni un litro de combustible al país– el central Melanio Hernández no solo estaría en el selecto grupo de ingenios moliendo, sino también entre los de mayor eficiencia en el proceso de fabricación de azúcar.





