Aeropuerto de Varadero será primero de Cuba con autonomía energética mediante parque fotovoltaico

Con una potencia de 1 212 megawatts y capacidad de almacenamiento para cinco horas, la terminal internacional Juan Gualberto Gómez, ubicada en Varadero, garantizará operaciones estables y sostenibles, enviando un mensaje de resiliencia al mundo en medio de la compleja situación energética que enfrenta la isla.

El proyecto, que ya se encuentra en fase de preparación, convertirá a esa instalación en el primer aeródromo del país con capacidad para autogestionar la totalidad de su demanda eléctrica.

En un contexto de enormes desafíos para el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), el principal motor turístico de Cuba da un paso importante hacia el futuro. El Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez Ferrer, puerta de entrada al balneario de Varadero, se convertirá en el primer aeródromo del país en autogestionar la totalidad de su demanda eléctrica gracias a un ambicioso parque solar fotovoltaico, según información publicada por el periódico Girón.

El proyecto no solo constituye una obra de infraestructura, sino que representa un salvavidas energético para el destino de sol y playa más importante de Cuba. Mientras gran parte del país enfrenta tensiones en el suministro eléctrico, Varadero se prepara para operar con independencia y estabilidad.

La instalación, que entregará 1 212 megawatts al sistema, permitirá cubrir el cien por ciento de la demanda del aeropuerto, especialmente en el horario crítico de operaciones turísticas comprendido entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m.

El secreto de esta autonomía radica en su sistema de almacenamiento con capacidad para cinco horas. Esto significa que, incluso cuando el sol se oculta o ante una contingencia en la red nacional, las operaciones críticas —mostradores de check-in, manejo de equipajes, climatización y sistemas de navegación— continuarán funcionando sin contratiempos.

Para el turista que llega buscando el confort del all-inclusive, esto se traduce en una experiencia de llegada sin sobresaltos, un valor incalculable en la promoción del destino.

Osmany Sánchez, secretario general del Comité del Partido en la institución, confirmó en sus redes sociales, según el medio digital matancero, que el proyecto no solo representa un ahorro significativo de combustibles fósiles, sino que posiciona a la terminal “a la vanguardia de la transición energética en Cuba”.

Esta decisión alinea a Varadero con una tendencia global. Según datos de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) citados por Girón, aproximadamente un veinte por ciento de los aeropuertos del mundo ya utilizan energía solar para mitigar su impacto ambiental. Sin embargo, en el contexto cubano actual, esta iniciativa adquiere una dimensión mayor: es un mensaje de resiliencia para turoperadores canadienses, europeos y rusos.

Demuestra que, a pesar de las dificultades, el principal polo turístico cubano garantiza la estabilidad y calidad del servicio, protegiendo su principal carta de presentación.

El aeropuerto Juan Gualberto Gómez no solo será un modelo para futuras instalaciones en otros aeródromos del país, como apunta la publicación, sino que se convierte en un argumento de venta único: “Varadero: un destino que asegura su propia energía”. En la guerra por la recuperación turística post-pandemia y en medio de crisis energéticas globales, esa es una ventaja competitiva que pocos destinos en el Caribe pueden ofrecer.

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