Inversores exigen a Musk dedicarle 40 horas semanales a Tesla tras desplome de acciones

Un grupo significativo de inversores de Tesla ha exigido formalmente que Elon Musk dedique al menos 40 horas semanales a la gestión directa de la compañía, en medio de una crisis sin precedentes que ha desplomado las acciones de la empresa en un 71% desde abril de 2025, coincidiendo con su incorporación al gobierno del presidente Donald Trump.

La demanda, dirigida a la junta directiva y liderada por el SOC Investment Group, subraya una contradicción flagrante: mientras Musk históricamente ha promovido jornadas de 80-100 horas para sus empleados, su atención actual a Tesla se ha reducido drásticamente debido a sus múltiples compromisos externos.

En una carta enviada a Robyn Denholm, presidenta del consejo de administración, los accionistas señalaron que “las actividades externas del señor Musk parecen haberle quitado tiempo y atención de la gestión activa de las operaciones de Tesla, como cabría esperar de cualquier otro director ejecutivo de una empresa que cotiza en bolsa”.

La propuesta incluye flexibilidad: concentrar esas 40 horas en tres días semanales, liberando dos para sus otras empresas o actividades políticas. Tejal Patel, director general de SOC Investment Group, enfatizó: “Solo queremos asegurarnos de que pueda dedicar suficiente tiempo a supervisar y, en el caso de los ejecutivos, a gestionar adecuadamente la empresa”.

Críticas ampliadas y plan de sucesión

La presión no se limita a Musk. Los inversores exigen incorporar al menos un miembro “realmente independiente” al consejo para evaluar debilidades y fortalecer la gobernanza corporativa. Además, reclaman un plan de sucesión claro, especialmente crucial tras el desplome de ventas del primer trimestre (-13%) y el boicot global por las polémicas políticas de Musk.

Aunque no buscan reemplazarlo inmediatamente, piden identificar sucesores de emergencia. La figura clave es Tom Zhu, vicepresidente senior y exdirector de operaciones en Asia-Pacífico, conocido por su gestión eficiente en la Gigafábrica de Shanghái, donde dormía en la planta para supervisar proyectos. Zhu, descrito como un ejecutivo pragmático y sin la carga mediática de Musk, ahora supervisa producción global y logística.

La exigencia refleja un problema estructural: Musk admitió públicamente que solo destina un día semanal a Tesla, a pesar de liderar empresas como SpaceX, X (ex-Twitter) y Neuralink.

Esta dispersión contrasta con su propia filosofía de trabajo, expresada en 2021: “Si otras personas trabajan 40 horas a la semana y tú trabajas 100, lograrás en cuatro meses lo que a ellos les lleva un año”. Mientras, Tesla enfrenta desafíos críticos: envejecimiento de modelos como el Model Y, retrasos en autonomía total (FSD) y una Gigafábrica en Berlín con problemas de eficiencia.

Respuesta de Musk y futuro incierto

Pese a las críticas, Musk aseguró en el Foro Económico de Catar su compromiso de permanecer como CEO de Tesla “cinco años más”, atribuyendo la caída de demanda principalmente a Europa.

Sin embargo, inversores cuestionan su capacidad para revertir la crisis mientras mantiene roles políticos y en otras empresas. La junta, por ahora, respalda a Musk públicamente, pero la presión por incorporar a Zhu o un perfil similar en roles estratégicos crece como medida de contingencia.

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