La inteligencia artificial (IA) podría representar un valor de mercado de hasta 4.8 billones de dólares para 2033, según estimaciones de organismos internacionales citadas por Prensa Latina.
Sin embargo, expertos alertan que no existen señales claras de que sus beneficios se distribuyan de manera equitativa ni de que se avance hacia una democratización de sus herramientas.
Un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) reveló que gigantes tecnológicos como Apple, Nvidia y Microsoft, cada uno con un valor cercano a los tres billones de dólares, rivalizan con el producto interno bruto (PIB) de todo el continente africano.
Este dominio corporativo, según el organismo, amenaza con profundizar las brechas tecnológicas y dejar a numerosas naciones, especialmente del Sur Global, excluidas de la revolución digital.
El Informe sobre Tecnología e Innovación 2025 de la Unctad subraya que el 40% del gasto global en investigación y desarrollo (I+D) proviene de solo 100 empresas, la mayoría radicadas en Estados Unidos y China.
Además, 118 países —en su mayoría de ingresos bajos y medios— no participan en los debates clave sobre la gobernanza de la IA, lo que limita su capacidad para influir en políticas que afectarán sus economías.
Impacto laboral y dilemas éticos
La organización proyecta que hasta el 40% de los empleos a nivel global podrían verse alterados por la automatización impulsada por la IA, con efectos más severos en economías dependientes de mano de obra barata.
“La historia ha demostrado que, si bien el progreso tecnológico impulsa el crecimiento económico, no garantiza por sí solo una distribución equitativa de los ingresos ni promueve un desarrollo humano inclusivo”, afirmó Rebeca Grynspan, secretaria general de la Unctad.
El análisis destaca que, más allá de los avances técnicos, las decisiones humanas orientadas a maximizar ganancias y acumulación de capital moldean el rumbo de la IA. Aunque esta tecnología podría aumentar la productividad y generar nuevas industrias, su adopción requiere marcos regulatorios que prioricen el bienestar colectivo.
Claves para una IA inclusiva
La Unctad instó a los países a enfocarse en tres pilares para políticas efectivas: infraestructura digital, gestión de datos y desarrollo de competencias técnicas.
“El posicionamiento estratégico en estas áreas determinará si las naciones pueden adoptar la IA con eficacia, fomentar la innovación local y alinear el desarrollo de esta tecnología con sus necesidades socioeconómicas”, precisó el reporte.
Como alternativa, el organismo promueve modelos de datos abiertos y código abierto para democratizar el acceso al conocimiento, junto con iniciativas de cooperación Sur-Sur que permitan a países en desarrollo compartir recursos y enfrentar desafíos comunes.