Una amplia y favorable acogida en la población ha tenido la medida anunciada por el Consejo de la Administración del municipio de Guantánamo, que establece un precio de referencia para la venta minorista del aceite, producto cuyo valor experimentó en los últimos días una escalada desmedida que llegó a superar los 6 000 pesos por unidad, generando justa preocupación entre los consumidores.
En una información al pueblo de la capital provincial, el órgano de gobierno precisó que, como resultado del análisis realizado a partir de las inquietudes manifestadas por la ciudadanía sobre el incremento indiscriminado del precio del aceite en el comercio minorista, se efectuó un estudio exhaustivo de los costos y gastos asociados a la comercialización de este producto de alta demanda en la canasta familiar.
La nota oficial añade que, como resultado de dicho análisis, se acordó que, a partir de este miércoles, el precio de referencia para la venta minorista del aceite será de 2 200 pesos por unidad. Las autoridades aclararon que no se trata de un precio topado o impuesto de manera arbitraria, sino del resultado de la evaluación económica realizada sobre los costos y gastos reales de comercialización, lo que permite establecer un valor más ajustado a la realidad del mercado y a las posibilidades de la población.
Medidas de control y sanciones para los infractores
En el comunicado oficial se subrayó, además, que se reforzarán las acciones de enfrentamiento contra quienes incumplan las disposiciones establecidas, y se detallaron las medidas que podrán aplicarse a los infractores. Entre las sanciones previstas figuran el cierre temporal del establecimiento hasta por un periodo de tres meses, el decomiso y la venta forzosa del producto, así como la aplicación de las multas correspondientes, conforme con lo estipulado en la legislación vigente.
Con el objetivo de fortalecer el control popular y garantizar el cumplimiento cabal de la medida en todos los establecimientos comerciales, se habilitaron canales de denuncia para que la población pueda reportar cualquier violación de lo dispuesto. Los ciudadanos pueden ejercer este derecho a través de los números telefónicos 50918151, 21 32 9536 y 21 32 1682, líneas que estarán disponibles para atender las quejas y actuar con prontitud ante posibles irregularidades.
Reacciones en redes sociales y en las calles
La publicación de la medida, difundida en redes sociales y en los canales oficiales de la Asamblea Municipal del Poder Popular, a través de la página “Mi Guantánamo”, provocó miles de reacciones y comentarios, en su mayoría de apoyo a la decisión adoptada por las autoridades locales. Personas entrevistadas en la ciudad aseguraron que algunos negocios acataron la indicación desde las primeras horas y comenzaron a vender el pomo de aceite en el precio aprobado de 2 200 pesos, lo que evidencia una respuesta inmediata del sector comercial a la regulación establecida.
No obstante, numerosas opiniones consideran que, aun con este ajuste, el costo sigue siendo elevado para muchos ciudadanos, especialmente para aquellos con ingresos limitados o en situación de vulnerabilidad, lo que pone de relieve la necesidad de continuar trabajando en políticas que garanticen el acceso equitativo a los productos de primera necesidad.
Antecedentes de la escalada de precios
Desde hace varios días, el precio del aceite había experimentado un comportamiento errático en el mercado local: de cotizarse a menos de dos mil pesos por unidad, saltó a más de esa cifra y, durante el pasado fin de semana, comenzó a subir estrepitosamente hasta alcanzar un valor abusivo que llegó a los siete mil pesos, situación que motivó las quejas recurrentes de la población ante un precio considerado impagable.
Esa escalada sin control suscitó el malestar popular y derivó en la adopción de esta medida, que por ahora parece haber frenado el exhorbitante aumento del aceite, restableciendo un cierto equilibrio en el mercado local y brindando un respiro a los consumidores guantanameros, al tiempo que envía un mensaje claro de que las autoridades no tolerarán prácticas especulativas que atenten contra la economía familiar.
La experiencia de Guantánamo constituye un ejemplo de la capacidad de respuesta del gobierno municipal ante las demandas populares, y sienta un precedente en el enfrentamiento a los precios abusivos, en un contexto donde la transparencia, el control ciudadano y la participación activa de la población resultan herramientas indispensables para proteger el poder adquisitivo de las familias cubanas.













