En el contexto del séptimo período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) en su X Legislatura, el primer ministro de la República de Cuba, Manuel Marrero Cruz, ofreció este miércoles una detallada actualización sobre el estado de implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas en junio pasado por el máximo órgano legislativo del país.
Durante su intervención ante los diputados, el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba subrayó que la nación caribeña enfrenta un escenario de complejidad creciente, derivado del reforzamiento de la hostilidad del gobierno de los Estados Unidos.
Esta ofensiva se ha materializado con la puesta en vigor de nuevas órdenes ejecutivas, en particular aquella que articula un sistema de medidas secundarias dirigidas no solo contra la Isla, sino también contra cualquier persona natural o jurídica, en cualquier parte del mundo, que mantenga vínculos comerciales con el territorio cubano.
El jefe del Gobierno cubano precisó que estas acciones unilaterales, concebidas para asfixiar la economía nacional, generan impactos negativos de carácter multidimensional en la cotidianidad de todos los cubanos. La política de máxima presión ha provocado severas restricciones en la vida económica y social del país, con efectos particularmente lesivos en sectores estratégicos como el energético, el agroalimentario, las finanzas, la salud pública, el transporte y la industria ligera.
En su análisis, Marrero Cruz dedicó un apartado especial a la crítica situación del comercio exterior, uno de los rubros más golpeados por el cerco estadounidense. La paralización de las operaciones de las principales navieras que prestaban servicios de transportación hacia la mayor de las Antillas ha agravado el cuadro, dejando miles de contenedores —cargados con alimentos, medicamentos, sistemas solares fotovoltaicos y otras mercancías esenciales— retenidos en puertos de tránsito, a la espera de poder ser despachados.
A pesar de ese entorno adverso, el primer ministro insistió en que el país no ha detenido su marcha y continúa avanzando en la puesta en práctica de las transformaciones económicas y sociales, reconocidas tanto en el ámbito nacional como internacional como el proceso de mayor envergadura y profundidad emprendido en la modernización del modelo económico y social cubano. Esta iniciativa, agregó, tributa directamente al cumplimiento del Programa de Gobierno trazado para el año 2026.
Marrero Cruz informó que, desde la aprobación de las transformaciones durante las sesiones extraordinarias de la ANPP del pasado 18 de junio, se ha desarrollado un riguroso proceso de actualización de las mismas, incorporando las orientaciones del general de Ejército Raúl Castro, quien ha participado desde el inicio y, en su mensaje, transmitió la importancia de que tanto la aprobación como la ejecución de estas medidas sean acompañadas de una implementación adecuada, oportuna, con prioridades claramente definidas y, sobre todo, con la participación consciente y protagónica del pueblo.
En ese sentido, el primer ministro detalló que el Consejo de Ministros ya aprobó las indicaciones organizativas para la implementación, concentradas en una primera fase en el diseño de las políticas y el cuerpo normativo que las respalda, así como en la designación de los responsables directos de cada área.
Para garantizar la conducción efectiva del proceso, se han puesto al frente de los ejes temáticos a principales cuadros del Gobierno, y se han constituido grupos y subgrupos de trabajo con la participación de expertos de diversos sectores.
Asimismo, subrayó que la capacitación resulta un pilar decisivo para asegurar la concreción práctica de las transformaciones. Por ello, se han desarrollado seminarios dirigidos a las estructuras del Partido y el Gobierno a nivel nacional y municipal, con el objetivo de dotar a los directivos de las herramientas teóricas y metodológicas necesarias para su correcta conducción.
De manera coordinada con la ANPP, se elaboró un cronograma legislativo que implementa las transformaciones, identificando las normas jurídicas requeridas y acortando los plazos de elaboración, análisis y aprobación de los documentos normativos. Dicho cronograma establece la instrumentación de 121 transformaciones durante los meses de junio y julio. Hasta el momento, precisó Marrero Cruz, se han presentado y aprobado 110, lo que representa el 90,9 por ciento de lo previsto para esta etapa. Otras cinco han sido aprobadas de forma parcial, y el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros evaluará, antes de que concluya la presente semana, once propuestas adicionales.
El primer ministro añadió que las restantes transformaciones, consideradas las de mayor complejidad y calado estructural, serán valoradas durante los meses de agosto y septiembre, mientras que tres medidas específicas se mantienen planificadas para su análisis en noviembre. Con esta hoja de ruta, afirmó, Cuba reafirma su voluntad de perfeccionar su modelo socialista, sin renunciar a sus principios y en medio de las más duras adversidades impuestas desde el exterior.













