Energía limpia en Granma evita emisión de más de 117 mil toneladas de CO₂

La inversión en energía fotovoltaica en Granma no solo mitiga los apagones, sino que representa un ahorro millonario en combustible y un respiro para el medio ambiente.

Así lo evidencian los resultados concretos obtenidos tras el incremento de la capacidad generadora a partir de fuentes renovables en esa provincia oriental, que se inserta en la estrategia nacional para transformar la matriz energética del país.

Según datos ofrecidos por la Empresa Eléctrica provincial, los 115 MW instalados en parques solares permiten dejar de consumir anualmente 34 000 toneladas de diésel, lo que supone un ahorro en importación de aproximadamente 19 millones de dólares solo para esta provincia. Esta reducción en el consumo de combustibles fósiles alivia la presión sobre la economía nacional y contribuye a redirigir recursos hacia otros sectores prioritarios.

Paralelamente, el uso de esta energía limpia evita la emisión a la atmósfera de 117 100 toneladas de CO₂ cada año, una cifra que los especialistas calificaron como “muy considerable” en términos ecológicos. La disminución de gases de efecto invernadero representa un aporte significativo a la lucha contra el cambio climático, un tema de creciente atención en el archipelago caribeño.

Como parte de la estrategia nacional para transformar la matriz energética, el territorio ya dispone de cuatro grandes parques solares fotovoltaicos (PSFV) en funcionamiento, cada uno con una potencia de 21.87 MW. Se trata de las instalaciones La Sabana, Juan Pérez Dos, Camilo Cienfuegos Gorriarán y Las Tapias, ubicadas en los municipios de Bayamo, Niquero, Río Cauto y Manzanillo, respectivamente. Estas cuatro obras constituyen la base del programa fotovoltaico en la provincia y garantizan una generación estable y sostenible.

A estas obras se suman otros parques con tecnología de origen chino, entre los que destacan el nuevo parque Las Villegas (5 MW), situado en Guisa, y el parque Yara, de igual capacidad, en el municipio homónimo. La incorporación de estas instalaciones amplía la cobertura del servicio eléctrico limpio a comunidades más apartadas y diversifica las tecnologías empleadas en el territorio.

Estos logros se alcanzaron tras ejecutar, en tres años, más de 4 200 millones de pesos en inversiones, que incluyeron la construcción de todas estas instalaciones, actualmente sincronizadas al sistema electroenergético nacional.

El esfuerzo inversionista demuestra la voluntad del Estado cubano de avanzar hacia una matriz energética menos dependiente de los combustibles importados, con beneficios económicos y ambientales tangibles para provincias como Granma.

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