Sancti Spíritus afianza recuperación tabacalera con siembra récord y estímulos a productores

Las vegas espirituanas atraviesan por un momento alentador en la presente campaña tabacalera, marcada por el cumplimiento de los planes de siembra y un repunte significativo en la incorporación de áreas y productores.

Luego de tocar fondo hace dos campañas con apenas 615 hectáreas plantadas, la provincia central muestra signos sólidos de recuperación, respaldados por un esquema de incentivos financieros y la entrega oportuna de insumos esenciales.

El territorio logró superar las 1 490 hectáreas programadas, con un desempeño equilibrado en las dos tecnologías de cultivo: 390 hectáreas de tabaco tapado y 1 100 de sol en palo. Es precisamente esta última modalidad la que marca pauta en el resurgir del sector, al concentrar los mayores estímulos económicos y el interés de los cosecheros.

La base productiva se ha diversificado y fortalecido con la incorporación de nuevos vegueros, sumando actualmente 836 productores individuales distribuidos en Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), de Créditos y Servicios (CCS), Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) y Unidades Empresariales de Base (UEB) estatales. Como novedad, en el municipio de Fomento se integró este año una nueva forma productiva: el Ejército Juvenil del Trabajo.

“Comenzamos la siembra el 20 de octubre como estaba previsto —señala Isidro Hernández Toledo, director agrícola de la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco en la provincia—. En ese mes cubrimos 44.14 hectáreas, el 3%. Nos propusimos un 10 por ciento, pero las condiciones climáticas no lo permitieron. En noviembre plantamos 595.82 hectáreas y en diciembre 610.49, lo que permitió cerrar el año con 1250.45 hectáreas, el 84% del plan, algo no alcanzado en las últimas campañas”.

El directivo explicó que para lograr un óptimo rendimiento agrícola resulta clave sembrar en la mejor época del año, que comprende los meses de octubre, noviembre y diciembre. Precisó que en enero se completó el resto de la siembra, debido a que varios productores realizaron un proceso escalonado: a sus áreas tradicionales de tapado —concluidas en diciembre— sumaron otras de sol en palo para aprovechar la misma capacidad de curación.

Todos los municipios tabacaleros de la provincia cumplieron sus compromisos de siembra. Cabaiguán y Taguasco sobresalen por sus aportes, en especial el primero, que concentra cerca del 90% del tabaco tapado, la variedad de mayor demanda para capas y capotes.

El repunte productivo encuentra uno de sus pilares en el rediseño de la política de incentivos. La fuente admitió que resulta innegable el estímulo financiero en Moneda Libremente Convertible para el sol en palo.

“Ello comenzó en la campaña anterior, cuando se aplicó el 3 por ciento al monto del valor al importe del tabaco que compone precio, es decir, las clases altas o exportables, mientras en la actual se incrementó a un 3.6 por ciento”.

A lo anterior se suma la reducción del precio del fertilizante de 31 000 pesos a 25 000, así como la garantía de recursos que permitió una preparación de suelos más temprana y la disponibilidad de posturas de calidad.

“Inmediatamente desde que los recursos llegan a la empresa lo conciliamos, vemos qué nos entró y se distribuye, aunque hay algunos que son más emergentes que otros, pero la garantía en general ha sido buena, aun cuando han existido limitaciones de algunos que han llegado un poco más tarde. Se ha entregado alambre de púas, fertilizantes, plaguicidas, combustible. En estos momentos falta por arribar el completamiento del Nitrato de Amonio, pero este fertilizante es para la capadura”, detalló Hernández Toledo.

Paralelamente, la provincia impulsa un ambicioso programa constructivo para garantizar la curación de la hoja. Se proyecta edificar 576 aposentos, volumen sin precedentes en campañas recientes.

“Ya en enero terminamos 401. Se ha hecho un esfuerzo muy grande para trasladar madera de las empresas forestales de Cienfuegos, Villa Clara, Camagüey y Sancti Spíritus, y de nuestras propias áreas forestales, ello demanda una buena cantidad de recursos como combustible, motosierras, sogas, gomas de tractor, baterías, aceite, todo eso choca en las condiciones actuales porque también hay que garantizar puntillas y techos de zinc, sobre todo para las construcciones nuevas que se están haciendo con esa cubierta. Es fuerte, pero se trabaja para lograrlo”, afirmó.

Desde inicios de año ya se cosecha tabaco en la provincia. La meta es elevar la producción neta de la hoja desde las mil 212 toneladas alcanzadas en la campaña anterior hasta mil 700 toneladas en la actual, un salto que consolidaría la senda ascendente del sector y devolvería a Sancti Spíritus un lugar cimero en el mapa tabacalero cubano.

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