Los hoteles Los Caneyes y Floreale, en Santa Clara, han desplegado un conjunto de medidas para sostener la vitalidad de sus servicios frente al déficit de combustibles que atraviesa el país como consecuencia del recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos.
Diego Hernández Machado, subdirector de Los Caneyes, explicó que se aplican estrategias de ahorro energético como el apagado de aires acondicionados y luces innecesarias en determinados momentos del día, con el propósito de disminuir el gasto y mantener la estabilidad de la instalación.
Aseguró que se garantizan los recursos básicos para sostener el funcionamiento de las habitaciones y de la gastronomía, mientras se coordinan acciones con la Empresa de Transportación de los Trabajadores Transmetro, el Ministerio de Turismo y los gobiernos municipales y provincial para asegurar la movilidad de obreros y clientes.
El director general de la sucursal del Grupo Hotelero Islazul en Villa Clara, Yurien Jiménez Rodríguez, junto a Hernández Machado, precisó que disponen de grupos electrógenos y que dentro del plan de inversiones se mantiene la perspectiva de un cambio de matriz energética mediante la compra e instalación de paneles solares y otros insumos. En este sentido, el Hotel Floreale será el primero de la empresa en modificar su fuente de energía, con el respaldo de las máximas autoridades del territorio y del sector privado.
La subdirectora comercial de Los Caneyes, Yanisley Zanetti Medina, destacó el compromiso de los trabajadores en mantener un servicio acorde con las normas de calidad, mientras que la directora de Capital Humano, Taisel de Armas González, aseguró que la protección salarial de todos los empleados está garantizada.
Ubicado en las afueras de Santa Clara, el Hotel Los Caneyes celebró el pasado 15 de febrero sus 60 años de fundado, con una estructura arquitectónica que evoca una aldea aborigen y que lo distingue dentro de la oferta turística de la provincia.
La estrategia de ambos hoteles refleja cómo el sector turístico cubano busca adaptarse a las tensiones energéticas actuales, apostando por la eficiencia, la innovación y la transición hacia fuentes renovables para sostener la calidad de los servicios y la estabilidad laboral en un contexto económico complejo.












