Respaldan con energía fotovoltaica servicios esenciales en municipio pinareño

Las cuatro oficinas bancarias de Los Palacios, en la provincia de Pinar del Río, desarrollan su labor con normalidad gracias a la instalación de sistemas fotovoltaicos que aseguran su funcionamiento independientemente de las afectaciones al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

En estos establecimientos, los clientes realizan pagos de tributos, solicitudes de tarjetas magnéticas, depósitos, extracciones de dinero y trámites de cuentas de ahorro sin las interrupciones que hasta hace poco caracterizaban la jornada laboral por los prolongados apagones.

Soleidy Valdés Galardy, directora de la sucursal 1382 del Banco Popular de Ahorro (BPA), recordó a Granma que hasta hace muy poco, el trabajo dependía de la disponibilidad del SEN, y aunque buscaban alternativas para no detener completamente el servicio durante los prolongados apagones, una parte de las operaciones se volvían extremadamente engorrosas y otras, simplemente, no se podían realizar.

Es el caso de las aperturas o cierres de cuentas, los depósitos en divisas o la emisión de certificos para diversos trámites. Por eso, afirmó que el nuevo equipamiento ha sido una bendición para un territorio donde las personas ya no tienen el temor de acudir en vano al banco, porque se vaya a ir la corriente.

La iniciativa, impulsada por la Unión Eléctrica (UNE), forma parte de un proyecto piloto para mantener en funcionamiento servicios vitales en condiciones de déficit energético mediante fuentes renovables.

José Ramón Cabrera Miranda, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, explicó que en total serán 19 módulos fotovoltaicos, con potencias entre 1.8 y 6 kilowatts (kW), los que respaldarán instituciones como la Oficina de Trámites, la de cobro de multas, la ONAT, el hogar materno, la funeraria y la sede del Consejo de la Administración, entre otras.

Cabrera Miranda recordó que Los Palacios ya había servido de plataforma para implementar un grupo de proyectos de país, como los sistemas empresariales municipales. El primer paso consistió en determinar los lugares a proteger, evaluando índices de consumo y prioridades. Con fondos de la contribución territorial para el desarrollo local –conocido como el uno por ciento–, se financió la fundición de las bases de los paneles solares y el cableado para las nuevas instalaciones eléctricas, trazadas de manera independiente para su futura desconexión del SEN.

El montaje de los sistemas contó con la colaboración de Alexander Sarría, trabajador por cuenta propia dedicado a la reparación de equipos electrodomésticos, quien asumió la tarea sin cobrar.

“Esto es algo para ayudar al municipio, que lo va a beneficiar a uno mismo, que es de aquí, a su familia, a sus vecinos. Por eso la gente está muy agradecida”, declaró. Además, con apoyo de actores económicos no estatales se adquirieron 41 lámparas para el alumbrado público de las dos calles principales, alimentadas por uno de los módulos instalados.

La percepción positiva de los habitantes respalda los resultados de la inversión. Lázaro Israel Valdés, cliente de la sucursal 1382 del BPA, aseguró: “El beneficio es tremendo. Aquí se pasaba mucho trabajo para cobrar o para cualquier otra gestión. Yo vengo a cada rato y era terrible. A veces nos demorábamos dos y tres días sin poder hacer las operaciones que necesitábamos. Pero ya eso cambió. Con estos paneles la situación ha mejorado un 100 %”.

En el hogar materno, donde ingresó para recibir atención durante su embarazo, Maylin Ferrer Sánchez destacó que el kit de 6 kW garantiza el bombeo de agua y la conservación de alimentos, además de permitir la carga de teléfonos para la comunicación familiar y reducir riesgos ante la oscuridad nocturna.

Cabrera Miranda valoró que el criterio de la población es muy positivo y recordó las dificultades previas: colas interminables en los bancos, viajes perdidos desde zonas apartadas y funerarias a oscuras que agravaban el dolor de las familias.

La operatividad de las instituciones financieras, jurídicas y tributarias, articuladas con el Consejo de la Administración, tiene además una connotación económica y contribuirá a que Los Palacios alcance un balance superavitario al cierre de 2026. La experiencia, concebida para extenderse al resto del país, confirma que la búsqueda de soluciones locales y el empleo de energías renovables resultan claves para sostener la vida cotidiana en las actuales condiciones.

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