La Empresa de Gas Licuado (GLP) informó este martes el inicio inmediato de las operaciones comerciales para la distribución de gas licuado de petróleo a la población de las provincias de La Habana, Artemisa y Mayabeque, tras la recepción de un nuevo cargamento.
El anuncio busca organizar y dar transparencia a un proceso de abastecimiento esencial en medio de la compleja situación energética que afecta a estas regiones.
Con el objetivo de lograr una distribución equitativa entre los usuarios del servicio, la empresa estatal detalló un conjunto de medidas regulatorias estrictas para el despacho. La estrategia central consiste en realizar una distribución diaria de 15 mil cilindros a través de todos los puntos de venta en los tres territorios mencionados.
El plan de abastecimiento priorizará geográficamente las zonas con mayor densidad de clientes, con un enfoque específico en los edificios de viviendas multifamiliares.
Se dará atención preferente a aquellos circuitos que han registrado las mayores afectaciones eléctricas.
Asimismo, la metodología de venta sigue un protocolo diseñado para evitar la especulación y el acaparamiento. Las principales disposiciones son:
· La venta de solo 1 cilindro por contrato.
· Servir los puntos de venta basándose en la estructura de clientes y las fechas en que estos realizaron su última adquisición.
· En el caso de los mensajeros registrados, se les permitirá la compra para 1 cliente por día.
La empresa reiteró los canales oficiales para que la población presente quejas o inquietudes. El Grupo de Atención al Cliente atenderá de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., a través de los teléfonos 78643289 y 78635444. También se dispone de la vía presencial en calle Águila, #711 entre Monte y Estrella, en el municipio Centro Habana, y del correo electrónico aclientes@glp.cupet.cu.
La nota concluye sugiriendo a la ciudadanía mantenerse informada a través de los perfiles y canales institucionales oficiales de la empresa en redes sociales, subrayando la importancia de seguir únicamente fuentes autorizadas para evitar la desinformación en torno a la disponibilidad del recurso.













