En medio de las complejas y difíciles circunstancias económicas que atraviesa el país, la provincia de Villa Clara demuestra que, con voluntad política y esfuerzo organizado, es posible avanzar en tareas esenciales para el desarrollo local y el bienestar de la población.
Un ejemplo tangible de ello lo constituye la reciente reparación de decenas de kilómetros de viales que se encontraban en muy mal estado, una labor que facilita de manera significativa la transportación de pasajeros y el traslado de recursos fundamentales para la economía territorial y nacional.
Este empeño se corresponde con la decisión de las autoridades del territorio de enfrentar el deterioro acumulado en la red de carreteras de la provincia, incluyendo vialidades de interés nacional como la autopista nacional, principal arteria por la que transitan a diario cientos de vehículos y personas hacia distintos destinos del país.
La ejecución de este programa ha requerido de una meticulosa preparación logística y técnica, evidenciando una capacidad de gestión orientada a resolver problemas concretos de la población.
Pedro Julio González León, director provincial de Vialidad, explicó que desde 2019 no se emprendía una labor tan abarcadora como esa, para lo cual fue necesaria la rehabilitación de las plantas de asfalto con que cuenta el territorio, la disposición de los áridos y la estricta planificación de los portadores energéticos, sin los cuales sería imposible acometer la encomienda.
Para dimensionar la magnitud de lo realizado, un esfuerzo que sin embargo aún dista de cubrir todas las necesidades reales de la provincia, es ilustrativo señalar el volumen de recursos movilizados. Para que se tenga una idea de la magnitud de lo realizado, muy lejos aún de las necesidades reales de la provincia, baste decir que en total fueron producidas y utilizadas en la pavimentación y el bacheo de varias vías, cerca de 28 mil toneladas de mezcla asfáltica, sin contar las casi cinco mil que se utilizaron en reparar viales de interés del Gobierno en la provincia.
El impacto de este programa se materializa en la rehabilitación de arterias vitales para la conectividad y la economía. Entre las arterias beneficiadas, figura el pedraplén Caibarién-Cayo Santa María, donde también se acometió la reparación de varios puentes; el vial turístico; diversos tramos de la autopista nacional, que incluyó la corrección de varios huecos muy peligrosos para la circulación; distintas arterias de Santa Clara y de la carretera central en el tramo Santo Domingo-Manacas, explicó el directivo.
Además, también se favorecieron las carreteras Jibacoa-Topes de Collantes, Placetas- Fomento; Ranchuelo-San Juan de los Yeras; tramos del circuito norte y viales pertenecientes a los municipios de Encrucijada, Camajuaní y Caibarién, entre otros, especificó Pedro Julio González.
Mirando hacia adelante, se ha proyectado continuar e incluso intensificar este trabajo estratégico. Para el año en curso, el programa, ejecutado por la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería (ECOING 25) y la Industria de Producción Local de Materiales (PLOMAT), y que ha recibido un reconocimiento favorable por parte de la población, incluye ambiciosas metas. Estas contemplan la producción de unas 42 mil toneladas de asfalto caliente, con lo cual se podrá dar un nuevo impulso a esta tarea de vital importancia para el país, contribuyendo así a paliar el deterioro de la infraestructura vial y a sostener servicios de transporte más eficientes y seguros.













