En un movimiento escalante que ha sacudido los cimientos de la industria del entretenimiento global, Paramount Global ha desatado una ofensiva legal sin precedentes contra Warner Bros. Discovery (WBD).
La acción, presentada ante el Tribunal de Equidad de Delaware, constituye un asalto directo a la estratégica alianza entre WBD y Netflix, y busca fundamentalmente reconfigurar el control corporativo del conglomerado mediático rival.
La demanda, anunciada de manera contundente por el director ejecutivo de Paramount, David Ellison, alega una “grave falta de transparencia” por parte de la directiva de WBD.
El núcleo de la disputa radica en la valoración del acuerdo de licencia y coproducción cerrado con Netflix, particularmente en lo concerniente a los activos que migrarán a la escindida entidad Discovery Global, cuya separación está calendarizada para el tercer trimestre de 2026.
Paramount sostiene en sus escritos judiciales que la junta de WBD ha ocultado información crucial a sus propios accionistas. Exige que se revele de manera inmediata y exhaustiva la metodología de valuación de Discovery Global, incluido el monto exacto de deuda que será asignado a la nueva empresa.
Esta transparencia, argumenta Paramount, es indispensable para que los tenedores de acciones puedan realizar una comparación informada entre el valor real y a largo plazo del pacto con Netflix frente a la oferta de adquisición hostil de Paramount, valorada en 30 dólares por acción.
La respuesta desde las oficinas de Warner Bros. Discovery no se hizo esperar y fue de un rechazo categórico. Portavoces de la compañía tildaron la demanda de “estratégica, oportunista y carente de todo mérito jurídico”.
Acusaron a Paramount de utilizar tácticas dilatorias para enmascarar el hecho de que su oferta “sigue siendo insuficiente y no ha sido mejorada”, y subrayaron que el acuerdo con Netflix provee “un valor superior, certidumbre operativa inmediata y protege el futuro estratégico de la compañía sin incurrir en los riesgos regulatorios y de integración asociados a una fusión hostil”.
Paralelamente al litigio, Paramount ha iniciado una maniobra de control corporativo que podría desembocar en una batalla por poderes.
La compañía confirmó oficialmente su intención de nominar una lista alternativa de candidatos para la junta directiva de WBD en la próxima asamblea de accionistas de 2026. El objetivo es claro: desplazar a la actual directiva, considerada hostil a la adquisición, y reinstalar un consejo que esté dispuesto a reabrir negociaciones con Ellison.













