En un llamado a la acción colectiva y a la implementación efectiva, el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, instó a los integrantes del Consejo de Ministros a encarar el próximo año de una manera diferente, durante la última reunión del 2025, encabezada por el Primer Secretario y Presidente, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
El encuentro sirvió como espacio para evaluar desafíos persistentes y trazar las prioridades de trabajo inmediatas con un enfoque en la obtención de resultados tangibles para la economía y la población.
El premier cubano alertó que se prevén retos similares a los del año que concluye, pero destacó la existencia de un marco normativo más robusto creado para facilitar soluciones. Vamos a enfrentar desafíos parecidos a los del 2025, alertó, pero tenemos una base normativa de muchas cuestiones que se han ido aprobando, destrabando, facilitando; se han flexibilizado varios procesos, precisamente para aprovechar y buscarle solución a nuestros propios problemas, para integrar todos los actores económicos del país.
Subrayó que la diferencia debe radicar en la ejecución, afirmando que “cuando estamos diciendo que el 2026 hay que hacer más, que hay que buscar una manera diferente de enfrentarlo, es porque tenemos materia para hacerlo”.
El centro de su intervención giró en torno a la aplicación práctica de lo aprobado. Se han tomado decisiones necesarias, afirmó Marrero Cruz, para poder trabajar de una forma diferente y lograr transformaciones importantes que impacten en los resultados económicos del país. Hizo énfasis en la necesidad de identificar y eliminar trabas, y de apoyar a todos los productores. El premier cubano habló de “cómo implementamos todo lo que ha sido aprobado en función de hacer más, cómo identificamos las trabas que hay que eliminar, cómo flexibilizamos y buscamos que todos los que de una manera u otra producen en el país tengan la capacidad y el apoyo para poder lograr incrementos importantes en la producción”.
Entre las tareas urgentes, señaló la revisión de estructuras y plantillas, un proceso que avanza lentamente. Marrero Cruz se refirió particularmente a “una tarea que viene en curso, pero no a la velocidad que necesitamos, que es la revisión de todas las estructuras y plantillas, desde la de los territorios hasta cada uno de los organismos de la Administración Central del Estado”. También se refirió a la dinámica demográfica y a la necesidad de adaptar el pensamiento a la realidad actual.
Sobre la inversión extranjera y la exportación, el primer ministro fue enfático al señalar una visión aún limitada en algunos territorios. Sobre la inversión extranjera apuntó que “se aprobó un grupo de políticas que facilita, estimula, incentiva, pero este asunto tenemos que lograr también que todo el mundo lo vea como un potencial para cada una de las organizaciones”.
Puso énfasis en los territorios y alertó que seis provincias no se proyectan exportar, aun con las potencialidades locales que existen. Seguimos viendo la inversión extranjera y la exportación como algo de otros. Eso hay que transformarlo de manera inmediata, indicó.
El fortalecimiento del trabajo municipal fue otro pilar destacado, para lo cual se definió un sistema de atención directa por parte de los viceprimeros ministros. Vamos a meternos en los territorios, anunció, tenemos que fortalecer los cuadros, las estructuras, “y cuando digo fortalecer no es que las tenemos que completar; no, hay que reestructurarlas para que se parezcan a los municipios, para que esas estrategias que acabaron de certificarse y aprobarse sean de verdad atendidas y se aprovechen las potencialidades de cada territorio en función del desarrollo, de buscar satisfacción a la población de cada uno de esos municipios”.
Respecto a la discusión del Programa de Gobierno, informó que el proceso, con miles de reuniones y propuestas ciudadanas, está en su etapa final. Resumió que la mayoría están dirigidas al programa de estabilización macroeconómica, a las políticas sociales, al incremento de ingresos, a la producción nacional, a los subsidios, a la inflación, al sector de la Salud y de la Educación. “A todo esto le vamos a sacar trigo, las orientaciones e indicaciones están dadas, pero cada cual tiene que ocuparse de qué es lo que están proponiendo sobre su sector”, consideró.
Concluyó con un llamado a la eficacia y a la rendición de resultados. Entonces, agregó, “esto impone que nosotros, todos, hagamos un sistema de trabajo actualizado para enfrentar el año que viene. No basta tanto esfuerzo, no basta tanta consagración, tantas largas horas, si todo ello no está premiado con resultados”, resumió.
Aseguramiento energético a objetivos vitales
Durante la sesión, se aprobaron propuestas del Ministerio de Energía y Minas para garantizar el suministro eléctrico a sectores económicos clave, como la agricultura y la exportación, en medio de la compleja situación del Sistema Electroenergético Nacional. Marrero Cruz acotó que estas propuestas están encaminadas a “ir dándole vida a la actividad económica, que ha estado mayoritariamente paralizada por todas las afectaciones electroenergéticas”.
Una Ley que es responsabilidad de todos
Se presentó un informe crítico sobre la aplicación de la Ley de Soberanía Alimentaria, que reconoce insuficiencias productivas. Según el viceprimer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca “se mantienen incumplimientos en las producciones de huevo, carne de cerdo, leche y carne vacuna, y falta conducción y concreción en los programas de ganado menor, alimento animal y oleaginosas”. El viceprimer ministro presentó una veintena de acciones prioritarias para el próximo año, dirigidas a todos los sectores.













